publicado el: 7 junio 2020 - 02:06
El verdadero estatus de la mujer

ID - Desde el punto de vista sociológico antropológico y religioso, la mujer cumple un rol muy importante en el núcleo familiar y en la formación de la sociedad y es muy importante el estatus de la mujer en el mundo cristiano-islámico y en la cultura occidental.

Si bien es cierto que la mujer cumple un rol muy importante en la sociedad, hemos visto desde algunas historias y vivencias que tuvieron, algunos buenos y muchos desenfrenos en contra de los derechos de la mujer o podríamos decir que no tuvieron espacio suficiente o leyes que amparen a la mujer, inclusive hace casi 1400 años antes de la aparición del islam por Asia occidental, la mujer no tenía valor, no se consideraba a la mujer como alguien importante sino como alguien sin valor, eran esclavizadas, inclusive cuando nacía una niña era como un fracaso para las tribus de esos tiempos que solo por vergüenza eran enterradas vivas, pero con la aparición del islam y con la llegada de su santo profeta Mustafá Muhammad (que la paz sea con él y su familia purificada) comenzó a darse el espacio para darle toda la protección y el derecho a la mujer reconociéndole su valor como tal, así fue desarrollándose el reconocimiento de su estatus hasta nuestros días.

Pasando por países europeos y latinos aún seguimos viendo lo que fue hace 1400 años atrás en donde la mujer no es reconocida su valor en su totalidad, es mas en muchos casos son utilizadas como objetos de mercancía en muchos son esclavizadas y mostradas en revistas, periódicos o en cualquier producto para su venta, como se dice que la foto de una mujer esta desde la venta de un chicle hasta la venta de autos y con trajes o ropas indecentes en donde se le quita el valor, la dignidad y el estatus de ser una mujer de mucho valor. Es así como la mujer hoy en día sufre y naufraga en un mar de decepciones buscando su verdadera paz y al no hallarla se regocija en las malas pretensiones de las modas occidentales que carecen de respeto por la mujer.

Es lamentable y triste ver a una dama exigiendo respeto y reclamando sobre sus derechos cuando ellas mismas no se respetan ni menos se valoran, es decir como: “cuando un padre pide a su hijo que no fume un cigarrillo, cuando es el quien fuma en demasía ” decimos que una mujer pide que se le valore y respete cuando ellas mismas se exhiben en las calles mostrando sus atributos a niños, jóvenes, mayores y ancianos, lo cual no es admisible pedir respeto cuando indirectamente no respetan a los demás, por muchas razones. Con esto no queremos estancarnos aquí sino ir a buscar y entender el verdadero valor y estatus de la mujer, como lo dijimos anteriormente que con la aparición del islam y hasta hoy en día se promueve por el verdadero derecho y valor de la mujer en todos los ámbitos de la sociedad y más aún en nuestros países occidentales que a paso firme vamos avasallando por hacer prevalecer “el verdadero valor de una dama que es más que una Reyna”.

Hoy en día muchas mujeres latinas buscan y prefieren casarse con un hombres musulmanes, cuando digo “hombres musulmanes” no me refiero a una persona que vive solamente en Medio Oriente o algo por el estilo, sino me refiero a los hombres de cualquier parte del mundo que sea sin mirar raza o condición social adoptaron las enseñanzas del islam y lo ponen en práctica reconociendo el espacio y estatus, el derecho de una verdadera mujer, es raro creer pero en el islam el hombre tiene toda la responsabilidad de la casa o mejor dicho el varón hace todo el trabajo de una mujer desde cocinar, limpiar, barrer, lavar las ropas etc. La mujer en realidad no tiene obligaciones, de solo ser una buena esposa, una buena madre, una buena maestra para educar a sus hijos y todo lo moral que exista en ella.

La ley de la creación ha hecho que el hombre y la mujer se deseen y atraigan mutuamente, pero no de la manera en que son atraídos por otras cosas. La atracción que el hombre tiene hacia otras cosas es de tipo personal, para sí mismo, las ve como un medio en función de él y su confort. Pero la unión del esposo y la esposa es de tal tipo que cada uno de ellos desea la felicidad y el bienestar del otro y se deleita sirviendo y sacrificándose por el otro.

Resulta sorprendente que algunas personas no pueden distinguir entre pasión y amor, piensan que el único factor que puede unir a una pareja es el deseo y la pasión, el provecho y el beneficio, no saben que además del egoísmo y el deseo de explotación hay otros intereses que son innatos y naturales, los mismos no tienen sus raíces en el interés personal, esta unión tiene su fuente en la abnegación, el sacrificio y la preferencia de la incomodidad de uno para asegurar la comodidad del otro, estas son las relaciones que revelan la humanidad de los seres humanos, este sentimiento de amor y abnegación es lo que el generoso sagrado Corán denomina “mawada y rahama” (“y entre sus signos está el haber de vosotros mismos parejas para que encontráis el sosiego junto a ellas y han puesto entre vosotros afecto y misericordia , en verdad en ello hay señales para gente que reflexiona” ). (Sagrado Corán, 30:21).

Tal como nos indica la aleya, la relación del hombre y la mujer debe ser en base al amor y la misericordia que deben ir de la mano, pues el amor sin misericordia se tornaría muy frio y la misericordia sin amor no tendría continuación, este secreto es entendido solo por aquellos que reflexionan.

Podemos decir que solo hay un camino para encaminar a la mujer hacia su verdadero estatus y así prevalecer sus derechos.

Salinas

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