El fallecimiento del Santo Profeta, la paz sea con él y su familia

Islamaldia - Fue un bendito acontecimiento que hubiera un profeta asignado para las sociedades humanas. La presencia de un mensajero o de un profeta entre nosotros los seres humanos significa que hay una conexión directa entre el último orden del mundo material y el origen de la existencia.

Una comunicación en la que cada vez que surgía un tema específico e importante en la sociedad, el Creador del universo expresaba claramente su mensaje para solucionar ese problema, aclaraba la realidad del asunto y nos sacaba de las tinieblas de la ignorancia. De hecho, el profeta tiene un alma pura que puede recibir una revelación de ese mar ilimitado, puede soportar recibir el mensaje, puede oír, entender, porque no todo el mundo puede comprender todas las palabras, y ni siquiera todos tienen la capacidad de oír cada uno de los sonidos.

Debe haber una coordinación entre el oyente y el hablante para que pueda recibir el mensaje, y es debido a esta ley que, por ejemplo, no podemos escuchar el sonido de las hormigas, porque no hay ninguna concordancia entre nuestro sistema auditivo y la capacidad de habla de las hormigas. El oído del Profeta se ha convertido en un oído divino y gracias a la autocorrección que ha realizado en sí mismo, puede percibir los objetos más delicados del universo. El lenguaje del Profeta es un lenguaje divino porque ha dado toda la autoridad de sus miembros corporales a Dios y no obra excepto por Su voluntad.

Así como el resto de los seres humanos no son iguales en su capacidad de comprensión, los profetas no eran iguales en su capacidad de recibir la revelación y cada uno en la medida de su poder espiritual pasaron por etapas espirituales y su capacidad para recibir la revelación aumentaba y en medida de su capacidad recibían más contenido con más precisión.

Esta historia comenzó desde Adán y continuó hasta el último de los profetas divinos, Muhammad (P), el Profeta del Islam, y dado que esta es la religión más detallada, completa y comprensiva en la organización del mundo y del más allá, está claro que el Profeta del Islam recibía la revelación en el más elevado grado espiritual. Por lo tanto, es el más noble de los profetas y mensajeros. Los profetas y los ejecutores divinos son seres humanos perfectos, y el ser humano perfecto es el espejo de toda la visión del universo y es el califa por parte de Dios en la tierra. De hecho, por medio de su perfección viaja por el universo y abre el camino para el futuro, es decir reduce la dificultad para llegar a esta alta posición.

El Mensajero del Islam alcanzó un nivel que nadie había alcanzado antes que él, y sus sucesores, es decir, los doce imames; también pueden alcanzar este nivel con su ayuda, de modo que ellos, con la ayuda del Mensajero de Dios, pueden superar a sus profetas anteriores. Además, los seguidores del Ahlul -Bait y del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él y sus descendientes ) con su ayuda e intercesión pueden alcanzar niveles espirituales más altos que sus mensajeros anteriores.

El tema de la revelación tiene dos aspectos: por un lado, el Profeta trata de llegar al nivel más alto y ser digno de recibir la revelación y por otro, la propia revelación lo eleva, es decir, la revelación le llega, y él se eleva con esta conexión existencial reveladora, se esfuerza y nuevamente se eleva y es digno de una nueva revelación, por medio de este proceso abre el camino para llegar a Dios con niveles superiores.

Es por eso que el Imam Ali (P), el sucesor elegido de Dios, después de la muerte del último Profeta en el momento de su separación dijo: "Sacrificaría a mis padres por ti ¡Oh, Mensajero de Dios! Con tu muerte, se rompió una cuerda que no fue rota con la muerte de otros: La cuerda de la profecía y las noticias celestiales y ocultas ... "

No hay nadie como él que pueda recibir la revelación, de hecho, no hubo nadie como él que recibiera todas las necesidades de la vida humana y después de él, sea lo que sea, no será una cosa nueva, sino será una cuestión de detallar y explicar lo recibido por parte de Dios. Él fue el Sello de los Profetas y ningún profeta vendrá después de él, así que con su partida se cortó el hilo de la revelación. Por supuesto, el sucesor del Profeta también debe ser alguien que haya seguido sus pasos y tenga el mismo camino espiritual del Mensajero de Dios (P), aunque ya no se supone que reciba la revelación por parte de Gabriel y traiga tales milagros para probar la profecía, un personaje así, no puede ser presentado por alguien inferior por lo que el Profeta mismo debe determinar quién ha seguido este camino y el Profeta, como califa y sucesor, no supera al Dueño de los mundos  y de acuerdo con la orden del Creador del universo, presentó a Ali y después de él a once imames como sus verdaderos sucesores para explicar toda la revelación que había recibido.

Yavad Ali

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