Una esperanza de vida en el “Día de los Muertos” desde el Más allá

Segundopaso - Hoy la pandemia del coronavirus ha dejado huellas imborrables en muchos hogares del Mundo con la partida de seres queridos, aquellos que un día fueron abuelos, padres, hermanos o amigos, a los cuales recordamos con mucho amor cariño y nostalgia, añorando el día el cual se puedan rencontrar y se los vea en el más allá.

Hasta que ese día llegue, existen tradiciones en los pueblos originarios del continente americano entre el ultimo día del mes octubre y los primeros días del mes de noviembre, los cuales conmemoran a sus seres queridos, esa tradición que ha sobrevivido a lo largo de más de cinco siglos se llama “Dia de los muertos”.

Esta tradición del Dia de los Muertos, en los pueblos indígenas del “Abya Yala” palabra que significa Tierra Madura y era empleada por los pueblos originarios para hacer referencia a los pueblos del Continente Americano, coincidía a su vez con el fin del aire seco y la llegada de la lluvia, estas fechas eran importantes para la celebración de rituales los cuales eran para recordar y conmemorar a los seres que partieron al más allá.

Entre los pueblos del Abya Yala, desde el Sur de América como los Incas, los Aimaras, los Yamana, Araona, Atacamas, recorriendo Centro América con los pueblos Mayas, los Lenca, los Mopanes, o Boruca, llegando hasta el Norte de América con los Aztecas, Apaches, Navajos, entre muchos otros, todos estos pueblos afirman que la muerte no existe para el hombre, según lo menciona y lo da a conocer Ollantay Itzamná abogado y defensor de derechos humanos en su artículo “ABYA YALA - Los indígenas, no morimos, nos reincorporamos a la Madre Tierra”, la muerte es un paso que da el espíritu que residía de manera pasajera en el cuerpo físico de este mundo, después de ello el espíritu sigue su camino para iniciar un nuevo ciclo.

Los pueblos del Abya Ayala, actualmente en el Dia de los muertos realizan una celebración llena de algarabía y derroche de colores, los cementerios son visitados con bandas de música folclórica, indicando que los muertos siempre están con nosotros, pero en especial en estos días es cuando se acercan más al mundo terrenal,  a su vez preparan altares en sus hogares para que los difuntos puedan visitarlos con flores, chocolates, dulces que son hechos para los niños que perdieron la vida, panes en forma de escalera el cual expresa que las almas bajan del mundo de arriba conocida en el mundo andino como Alaxpacha, un bizcochuelo que representa la tumba del difunto, fruta, comidas que eran del gusto del difunto, agua, la hoja de coca, caña de azúcar que dicen los sabios de los pueblos que son como los bastones del alma, velas, entre muchos otros detalles que dan vida a esta fiesta tradicional que se inicia desde el mediodía del 1 de noviembre hasta el 2 de noviembre al medio día cuando nuevamente parten las almas al mas allá.

Antiguamente en esta fiesta los familiares de los pueblos andinos subían a lo alto de las montañas donde habían chullpares que era torres funerarias en los cuales eran enterrados los difuntos con todo lo que iba a necesitar, se dejaba hasta joyas de oro, para que así continúe su camino al más allá, después de un año los familiares en el día de los muertos se rencontraban con el difunto, incluso se dice los que estaban muertos mas de tres años eran sacados de los chullpares y se los llevaban a las casas para cumplir con los ritos y celebrar la partida del difunto al mas allá,  en los pueblos de América del Norte por ejemplo se regalaban ropas y alhajas.

Con la llegada de los invasores al  Abya Yala, esta celebración se seguía llevando a cabo, pero no fue vista con buenos ojos por parte de los invasores que trataron de eliminar esta tradición,  a pesar de la opresión ejercía por el invasor, aún se encuentran vestigios de chullpares en la cima de las montañas de los Andes, tanta era al ambición del invasor, que estos chullpares  fueron saqueados, robando el oro y los objetos valiosos que contenía, profanando las tumbas de los difuntos, y castigando a todo aquel que reclamaba o defendía estos recintos sagrados.

El día de los muertos es un momento para compartir con los difuntos, para contarles lo que ha pasado en este mundo tras su partida, sus penas, sus alegrías, sus secretos y deseos, es un momento de alegría en los pueblos originarios, la muerte en la visión de los pueblos de Abya Yala es vista con alegría, solo con la llegada del cristianismo, la muerte fue considerada como resultado del pecado, sembrando temor en los pueblos, este miedo fue utilizado para someter, condenar y castigar a los pueblos originarios de América.

Tras varios años de lucha al cristianismo no le quedo de otra que fusionar esta celebración con la religión añadiendo la cruz por ejemplo a los altares y obligando a cumplir con los rituales cristianos sagrados, como realizar una misa de cuerpo presente, bendecir el nicho, entro muchos otros, si no al difunto le esperaba un castigo eterno, una típica estrategia evangelizadora basada en el sentimiento de culpa y miedo al infierno eterno.

Han pasado más de cinco siglos del mayor genocidio de la humanidad como lo fue la invasión a lo que hoy se conoce el Continente Americano, y aun así esta tradición vive plenamente en los pueblos del Abya Ayala, con canticos, flores, colores, alimentos y alegría, llevando una imagen de aquel ser querido en la retina del alma, la mente y el corazón, ese ser con quien un día convivio, converso, se abrazó, río y lloro.

Los que aún siguen con vida en este mundo esperan con fervorosa dicha y alegría el Dia de los Muertos para rencontrarse con ese ser querido y en un futuro no muy lejano esperan poder seguir juntos en el camino eterno de la vida.

Lic. Roberto Nurollah Vera Pardo

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