Intensificación de la Crisis en los Territorios Ocupados tras la Inyección de la Vacuna Pfizer

Segundopaso – Loreciente 35 – Hechos de Corrupción, su ilegitimidad, vulneración de los derechos internacionales, ineficacia de la vacuna Pfizer. Incapacidad gubernamental, esto y otros hechos más van cavando la tumba del régimen sionista que día tras día se ve sumida en una profunda crisis, donde a pesar de tener a su padrino americano, ambos se van por un camino sin retorno, en la presente veremos que es lo que lleva a Israel hacia su fin.

La inyección de la vacuna estadounidense “Pfizer” a los infectados por la Covid-19 en los Territorios Ocupados y el secretismo de las autoridades israelíes sobre los efectos negativos de esta vacuna han intensificado la crisis en el seno del régimen.

Según el Servicio Internacional de la Radio-Televisión iraní, las autoridades del régimen sionista, que tratan constantemente de mostrarse capaces de controlar las crisis utilizando los medios de comunicación, no han logrado mantener su secretismo sobre la expansión del coronavirus; y esta pandemia ha puesto de manifiesto los amplios problemas del régimen israelí en distintos campos, sobre todo en el sector de la salud y del tratamiento médico.

En este análisis se revela la ineficiencia del sistema de salud del régimen sionista.

Notable incremento de la mortalidad entre los infectados por la Covid-19 en los Territorios Ocupados

El régimen sionista, que desde el mismo comienzo del brote de coronavirus ha encabezado la lista de número de afectados e incluso de muertos por la Covid-19 en relación con su población, actualmente cuenta con 606 365 pacientes infectados del coronavirus. De estos infectados, han muerto 4498 mil personas y más de 1000 pacientes se encuentran ahora en estado crítico.

En las 24 horas previas al lunes 25 de enero murieron 68 infectados por la Covid-19 en los Territorios Ocupados, lo que supone el mayor número de muertos desde el inicio del brote de la pandemia. Con este número, la cifra de muertos del régimen sionista en este mes supera las mil personas.

Anteriormente, la Unidad de Inteligencia Militar del régimen sionista reveló que por primera vez el régimen había superado a los Estados Unidos en relación al número de muertos por coronavirus y, pese a la cuarentena completa de los Territorios Ocupados, el virus aún se está expandiendo peligrosamente.

Pánico en los Territorios Ocupados

El aumento del número de infectados por el coronavirus, el hacinamiento de los pacientes para recibir servicios médicos y la falta de capacidad de los hospitales para ofrecer servicios a los infectados han provocado muchos problemas al régimen sionista, que cuenta con el apoyo omnímodo de los Estados Unidos. Imágenes publicadas en las redes sociales, que han provocado terror entre los pobladores de los Territorios Ocupados, muestran que, por el alto número de los infectados y la falta de camas, los pacientes están tendidos en los pasillos de los hospitales del régimen sionista.

La siguiente imagen, publicada por los usuarios de las redes sociales, muestra el Centro Médico Hadassah en la ocupada Jerusalén.

La exigencia de las autoridades del régimen sionista de regresar a la normalidad

Cada día, la cifra de los infectados en el régimen sionista alcanza un nuevo récord, pero los funcionarios sionistas afirman tener el récord de vacunación más alto y más rápido del mundo, y exigen que la vida en los Territorios Ocupados vuelva a la normalidad tan pronto como se complete la vacunación. 

Israel es el campeón mundial de la vacunación”, tuiteó Benjamín Netanyahu, el actual primer ministro del régimen sionista, al iniciarse la vacunación en los Territorios Ocupados. Pero, las cifras registradas en los Territorios Ocupados indican que la vacuna estadounidense “Pfizer” utilizada por el régimen sionista ha tenido efectos negativos.

La Cadena 13 de la televisión sionista afirmó que aproximadamente 240 de los ciudadanos israelíes han contagiado la Covid-19 pese a inyectarse la vacuna estadounidense Pfizer.

Avigdor Liberman, exministro de asuntos militares de Israel, también afirmó en una entrevista con la Cadena 13 israelí que el ministerio de salud había mantenido en secreto la información de que cientos de personas habían contraído el coronavirus después de recibir la segunda dosis de la vacuna.

El periódico sionista de “Yadioth Ahronoth” reveló que hace días los funcionarios sionistas habían ordenado no anunciar los resultados de las pruebas rápidamente para mantener más bajo el número de los infectados.

Otro periódico hebreo del régimen sionista, “Israel Hayom”, declaró en una nota escrita por un médico que debían admitir que la única manera de impedir la expansión de coronavirus es usar máscara y que la gente no debía fiarse demasiado de la vacunación.

Todo esto muestra que el régimen sionista, que no sufre ningún tipo de embargo y además es uno de los principales aliados de Estados Unidos, es incapaz de combatir la Covid-19 y, manteniendo en secreto las cifras, trata de ocultar su debilidad.

Ira de la gente en los Territorios Ocupados

La incapacidad de las autoridades del régimen sionista de controlar el coronavirus y el hecho de que oculten los efectos negativos de la vacuna estadounidense Pfizer han provocado la ira de la población de los Territorios Ocupados.

El resultado de una encuesta del Instituto de Estudios de Seguridad del régimen sionista (INSS) muestra que 74 % de la población de los Territorios Ocupados no está satisfecha con el desempeño de las autoridades a la hora de controlar el coronavirus, y culpan de la actual situación a Benjamín Netanyahu, el primer ministro, y a otros funcionarios que toman las decisiones políticas del régimen.

Además de la ineficiencia del sistema de salud israelí, incapaz de controlar el coronavirus, habría que señalar que la mala situación económica también ha provocado la insatisfacción de la gente que, en las últimas semanas, se ha manifestado contra la terrible condición económica.

Los sionistas enojados atacan los autobuses y trenes de la ciudad, los destruyen y los queman.

Benny Gantz, ministro de asuntos militares del régimen sionista, reconociendo el aumento de la pobreza en los Territorios Ocupados, dijo: “millones israelíes están afligidos por la crisis económica, ya que los proyectos industriales se han suspendido después del brote del coronavirus y cientos de personas han perdido su trabajo”.

El aumento de la pobreza y la intensificación de la crisis económica en los Territorios Ocupados tienen lugar aun cuando el régimen sionista cuenta con el respaldo de Estados Unidos y el Senado de los Estados Unidos ha aprobado recientemente una ley de financiación al régimen israelí de 3.300 millones de dólares para el año 2021.

La crisis estructural y la corrupción de las autoridades del régimen sionista

La crisis estructural y la corrupción de las autoridades del régimen sionista también exasperan a la población de los Territorios Ocupados. El parlamento israelí, que acusa las profundas discrepancias dentro del gobierno de coalición, dejó agotar la fecha límite para aprobar el plan presupuestario de 2020 y provocó las cuartas elecciones del régimen en dos años.

La incapacidad de las autoridades israelíes para formar un gabinete evidencia el declive del régimen sionista, ya que, desde el establecimiento de este régimen ilegal, no se había producido tal crisis estructural.

El primer ministro israelí también enfrenta cargos de corrupción y el proceso de investigación judicial en su contra continúa. El primer ministro del régimen sionista, acusado de corrupción financiera, debe comparecer ante los tribunales el 8 de febrero. Netanyahu y su esposa Sara están acusados de corrupción en cuatro casos. En el llamado caso “1000” se les acusa de recibir obsequios ilegales de un empresario estadounidense. En el caso “2000”, Netanyahu está acusado de firmar un acuerdo ilegal con la editorial del periódico sionista Yadioth Ahronoth con el objetivo de que el diario mejorara su imagen e hiciera propaganda a su favor a cambio de suspender el periódico “Israel Hayom”, rival de Yadioth Ahronoth.

El tercer caso en el que Netanyahu está acusado se conoce como “3000”. En este se le acusa de corrupción y de conflicto de intereses en el marco de los contratos de compra de submarinos con una empresa alemana para el ejército sionista.

El caso de corrupción de Benjamín Netanyahu, conocido como “caso 4000”, trata de la connivencia entre el primer ministro del régimen sionista y el propietario de Bizek Company, que es el propietario del sitio de noticias “Vala”.

Conclusión

Los medios de comunicación y los funcionarios israelíes intentan vincular la crisis política, social, económica, cultural y de salud en los Territorios Ocupados con el débil desempeño de Netanyahu, pero la realidad es que el régimen sionista está próximo al declive por su ilegitimidad y su inoperancia estructural, e incluso con un cambio de primer ministro, este régimen no podrá evitar su destrucción.

Taqizade

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