El Rol de la Comunidad Indígena en la Política de Ecuador

Segundopaso - Lo Reciente 40 -Ecuador con 14 etnias indígenas en su territorio, en el ultimo Dicenio ha vivido un cambio transcendental en su política, con la participación de los pueblos indígenas que de manera organizada son protagonistas para el desarrollo de la comunidad indígena del país sudamericano, luchando por la reivindicación de sus derechos, conozcamos más sobre su participación en la política ecuatoriana.

Ecuador, predominantemente mestiza (82,2 %), tiene entre su población a nacionalidades y pueblos indígenas, algunos de los cuales tienen inclusive su propia lengua.

El Plan Nacional de Desarrollo 2017-2021 señala que 8 por ciento de la población se identifica como indígena y “que la pobreza por Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) afecta dos veces más a los hogares indígenas, en comparación con aquellas de origen mestizo. En cuanto a la pobreza extrema, hay una incidencia 2,92 mayor en los indígenas, en contraste con las familias mestizas”. Esto implica que estas poblaciones tienen un menor acceso a educación, a una vivienda digna con disponibilidad de servicios básicos y presentan alta dependencia económica del trabajo artesanal y del campo.

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) identifica como:

Nacionalidad. - conjunto de pueblos milenarios anteriores y constitutivos del Estado ecuatoriano, que se autodefinen como tales, que tienen una identidad histórica, idioma, y culturas comunes, que viven en un territorio determinado mediante sus instituciones y formas tradicionales de organización. Hoy existen 14 nacionalidades: Awá, Chachis, Épera, Tsáchilas, Achuar, Andoa, Cofán, Huaorani, Secoya, Shiwiar, Shuar, Siona, Zápara, Kichwa, siendo esta la más numerosa (sierra y de la amazonia)

Pueblo indígena. - son colectividades originarias, conformadas por comunidades o centros con identidades culturales que les distinguen de otros sectores de la sociedad ecuatoriana, regidos por sistemas propios de organización. Existen 18 pueblos indígenas, los más conocidos son los Kitukara, Chibuleos, Otavalo, Huancavilcas, entre otros.

Los problemas de marginación histórica del sector indígena ha sido la herencia de subyugación y explotación que han sido objeto desde la invasión española, la época colonial, hasta nuestros días, manteniéndose sin resolver como derechos a la tierra, al agua, educación principalmente, aunque sus derechos colectivos ya están reconocidos por la Nueva Constitución de 2008. Debido a la gran diversidad étnica, lingüística y cultural ha sido difícil una unificación y consolidación del movimiento indígena; sin embargo, ya tienen una trayectoria política.

Participación política

En 1986 se funda la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador, CONAIE, que históricamente aglutinó a varias comunidades, centros, federaciones y asociaciones indígenas con el objetivo fundamental de consolidarse y luchar por la tierra y territorios, por una educación propia (intercultural bilingüe), contra la opresión y el colonialismo; por la identidad cultural y dignidad de los indígenas. En 1995 se creó el movimiento político Pachakutik (Renacimiento) que fue el resultado del proceso organizativo de los levantamientos y luchas históricas desarrolladas por el movimiento indígena ecuatoriano a través de la CONAIE, su mayor éxito en las urnas ha sido el 11%, dice su coordinador nacional Marlon Santi. Pasaron por el 4%, 5% y 6% y "hasta casi desaparecer con en el 2006. En otras cuatro presidenciales participaron en alianza.

Actualmente el Movimiento indígena se perfila como la segunda fuerza política del país tras las elecciones generales del 7 de febrero de 2021, los resultados hasta el momento le dan 18,12% de los votos para la Asamblea Nacional. Obtuvo 1'590.346 votos para la candidatura de Yaku Pérez, de acuerdo con los datos oficiales escrutados, pese a que hay muchas dudas por la rapidez que subió el porcentaje superando al candidato Lasso.

Repunte frente a sus votaciones pasadas

La primera participación en las elecciones presidenciales del movimiento fue en 1996 con la alianza Pachakutik-Nuevo País. En 1998 y 2009 no presentaron candidatos. En el 2002, formaron parte de la alianza entre el Partido Sociedad Patriótica y Pachakuitk-Nuevo País. En el 2006, su primer candidato propio para la Presidencia fue Luis Macas. En 2013 Pachakutik volvió a aliarse para las presidenciales, esta vez con el Movimiento Popular Democrático. En el 2017 apoyaron junto con la Izquierda Democrática y Unidad Popular.

La votación de ahora se la atribuyen a la capitalización de la lucha en estos 25 años y además a las protestas que el movimiento lideró en octubre del 2019, cuando el Gobierno eliminó los subsidios a los combustibles, y se logró echar abajo esa medida, logrando aceptación y apoyo de amplios sectores de la sociedad, venciendo en parte una historia de racismo y discriminación.

Sin embargo, pese a este crecimiento, hay que recalcar que ideológicamente no han mantenido una sola línea, pues sus alianzas con diversos partidos políticos han sido coyunturales con el fin de captar alguna cuota política. Si bien su ideario corresponde a una tendencia de izquierda en muchas ocasiones han apoyado posiciones de derecha, al menos, por parte de la dirigencia indígena. Esta situación causa divisionismo, confusión y falta de coherencia con las bases, quienes han expresado ya, que no se sienten representados con sus líderes, muchos de ellos han llegado a poderes locales y regionales sin responder efectivamente a las necesidades de sus comunidades. Incluso se afirma que el movimiento Pachakutik y la CONAIE desempeñaron un rol significativo en el intento de golpe de 2010 (con apoyo estadounidense), que estuvo cerca de remover a Correa del poder de forma violenta y antidemocrática.

La ventaja que tiene al momento el candidato Yaku Pérez, es representar la inconformidad con el gobierno de Moreno, y de hecho surgió como una de las caras más visibles de las protestas antigubernamentales de 2019, su oposición ciega a la administración del presidente Correa le permite atraer votos de centro y derecha, aunque también sus incoherencias en su discurso ambientalista y simpatía con ONG estadounidenses que espían y promueven inestabilidad política en países latinoamericanos.

Lamentablemente muchos ecuatorianos desconocen de estas conexiones y de la trayectoria política de Pérez ya que atacó de forma virulenta a otros movimientos en América Latina, apoyando los golpes patrocinados por Estados Unidos contra Bolivia, Brasil, Venezuela y Nicaragua, mientras los acusaba de “racistas”.

Su visión política fusiona críticas de ultraizquierda, anarquistas, a los gobiernos de izquierda realmente existentes con una agenda política objetivamente de derecha. Y su oposición al poder del estado es profundamente oportunista. (Norton, 2021).

Código para noticias 1363

etiquetas

Su comentario

Usted está respondiendo
Indicio de comentario
1 + 2 =