publicado el: 19 febrero 2021 - 00:17
Show de democracia en Estados Unidos

Segundopaso - Lo Reciente 41 - «La democracia es frágil» no se trata de una opinión del escritor de este artículo, sino de una frase con la cual el 46º presidente de los Estados Unidos de América, Joe Biden, ha confesado la realidad del statu quo de su país, tras la absolución de Trump en el juicio político del Senado.

¡Sí! Al final, las más altas autoridades de ese país han llegado a la misma conclusión de la que llevamos hablando y escribiendo desde hace varios meses; pero ¿servirá de algo este reconocimiento? En esta nota, vamos a arrojar un poco de luz sobre este tema.

Hace unos días saltó a la palestra la noticia de la absolución de Donald Trump en su segundo juicio político (impeachment) en el Senado de Estados Unidos.

De acuerdo con la agencia de noticias británica BBC: «En la Cámara Alta estadounidense no se alcanzaron los votos suficientes para que el expresidente fuera condenado por "incitación a la insurrección" por los eventos del pasado 6 de enero en el Capitolio. Unos 57 congresistas (50 demócratas y 7 republicanos) votaron a favor de condenar a Trump, mientras que 43 optaron por absolverlo. Eran necesarios 67 votos (dos tercios del Senado) para declarar culpable al exmandatario».

Cabe recordar que Trump ha sido calificado durante sus cuatro años de mandato como «el presidente más racista y xenófobo de la historia de EE.UU.», además de que casi borró los límites entre la verdad y la mentira, con sus 20 000 falsedades durante este periodo, según un conteo efectuado por el diario The Washington Post.

Sobre sus polémicas acciones, basta con aludir a la prohibición de viaje para 7 países de mayoría musulmana, el despido del director del FBI, el abandono del Acuerdo de París y el fin del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la construcción del muro fronterizo con México para frenar el flujo migratorio hacia su país, su «falta de liderazgo» en «la peor crisis en EE.UU. en un siglo» por el coronavirus y la muerte de afroestadounidenses, los escándalos sexuales, la llamada telefónica al presidente de Ucrania y, finalmente, su renuncia a la transferencia pacífica de poder, lo que dio lugar al asalto de sus seguidores al Capitolio.

Según el diario español, El País: «Es el primer presidente que afronta dos juicios políticos en el Senado y el primero que protagoniza un impeachment, una vez abandonada la Casa Blanca». De hecho, ha generado un sinnúmero de escándalos que ni cabrán en un libro entero.

Medios de comunicación; mucho ruido y pocas nueces

Desde hace años, cuando se produce un escándalo en el país del norte, sus autoridades y los medios de comunicación realizan una maniobra psicológica conjunta, que consiste en lo siguiente: los políticos toman varias decisiones o mantienen una serie de posturas injustas e ilógicas, mientras la prensa y autoridades opositoras, al unísono, proceden a condenarlas o reprobarlas de una forma explícita; sin embargo, esta desaprobación no va a cambiar nada, solo sirve para apaciguar un poco la opinión pública sobre el asunto, así como evitar críticas y reacciones contundentes.

Así todo se mueve a su ritmo, mientras el mundo se sorprende con un inesperado acontecimiento u otra nueva noticia en la cual también se enfocan todos los medios de comunicación, que dejan a un lado la polémica anterior y la convierten en un «hecho pasado y extinto» ante la opinión pública.

Hoy en día, el mundo de Internet rebosa de artículos, especialmente de la prensa norteamericana, que critican y condenan la conducta de Trump durante su presidencia, aun así, todos sabemos que esta inmensurable cantidad de notas y declaraciones mediáticas nunca lograron frenar su carrera. En el caso actual, ni siquiera sirvieron como un mecanismo de presión para que los senadores estadounidenses votaran a favor de su enjuiciamiento.

De esta forma, la administración estadounidense está haciendo cumplir todos sus planes, sin importar su concordancia con la justicia y la igualdad, ni lo que opine el mundo entero al respecto. En otras palabras, la forma en que actúa la Casa Blanca es una ingeniería psicológica de críticas y reacciones en su contra. Las voces a favor de la justicia se reducen en el mundo virtual y, casi en su mayoría, son infructíferas.

Show de democracia en EE.UU.

Tal y como hemos demostrado mediante evidentes argumentos y pruebas, en esta nota, también, se pone de relieve que la democracia estadounidense ya no es más que un eslogan y un show mediático, a través del cual la Casa Blanca intenta limpiar la imagen de su statu quo, así como la controversial historia que la convirtió en una superpotencia.

Para concluir, cabe recordar que Donald Trump se despidió hace un mes con una promesa: «Volveré de alguna forma» y, hasta ahora, no existe ningún impedimento constitucional para que vuelva a postularse en 2024.

Por Amir Abbas Mousavi

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Fuentes:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-56047734

https://www.washingtonpost.com/video/politics/president-trump-has-made-more-than-22000-false-or-misleading-claims-fact-checker/2018/05/04/fd0e2190-4fb3-11e8-85c1-9326c4511033_video.html

https://elpais.com/opinion/2021-02-14/trump-absuelto-pero-no-limpio.html

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