Diez Años del Conflicto en Siria y la Responsabilidad de Occidente

Segundopaso – Tras una década del conflicto bélico en Siria, este estado sigue siendo un país estratégico para la región de Oriente Medio, pero a pesar de que se recupero mas del 70 % del territorio de las viles manos terroristas y los intereses de las potencias occidentales, aun siria presenta consecuencias fatales, en cuanto a mortalidad, migración, patrimonio cultural, entre muchos otros presentaremos en este artículo.

Hace una década, el 15 de marzo de 2011, comenzó el conflicto en este país árabe y se ha convertido en uno de los más sangrientos en la historia contemporánea de Oriente Medio. El apoyo a la idea de derrocar al presidente, Bashar Asad, estuvo lejos de ser un clamor popular. Hubo una gran mayoría de ciudadanos que apoyaron al mandatario y lo más importante es que fue legítimamente elegido por el pueblo sirio. No así una monarquía despótica o dictadura como los medios querían hacer pensar.

Desde que comenzó la guerra, Siria ha sido el tablero estratégico de las potencias internacionales. El levantamiento de los rebeldes fue alentado y apoyado por Estados Unidos. El propio Barack Obama aplaudió los “vientos democráticos” del mundo árabe, pero en Siria se jugaba el desequilibrio de Oriente Medio, eliminando un aliado de clave de Irán, Rusia y China. Limitado por las malas experiencias en Iraq y Afganistán, Obama trató de encontrar respaldo internacional en Naciones Unidas para aislar al régimen de Damasco. Sin embargo, la oposición de Moscú y Pekín en condenar a Al Asad y sobre todo el apoyo popular evitó su caída.

Después de diez años de devastación en Siria, las fuerzas del presidente Bashar al Asad "reconquistaron más de 70 por ciento del territorio". A lo largo de estos años, Siria ha afrontado un nivel de catástrofe, al que contribuyeron las potencias occidentales con su directa intervención, promoviendo la mal llamada "primavera árabe", que pretendía simplemente colocar gobiernos títere afines a sus intereses. Estados Unidos, Reino Unido y Francia apoyaron tanto a lo interno, a los grupos rebeldes, como externamente, a los criminales yihadistas del Estado Islámico conocimos como Isis, financiados por sus aliados, los monarcas sauditas.

Las consecuencias han sido fatales y se habla de una crisis humanitaria de grandes magnitudes. Aunque las cifras no son exactas, son una referencia, de acuerdo con organismos internacionales encargados de monitorear estos conflictos. En cuanto a los refugiados actualmente, Líbano acoge a unos 1,2 millones de sirios, lo que equivale a alrededor de una de cada cinco personas de la población del país. Jordania acoge a unos 650.000 refugiados de Siria, lo que equivale aproximadamente al 10 por ciento de la población. Mientras Turquía acoge a 1,9 millones de refugiados, más que ningún otro país del mundo. Observemos otros datos:

· Según cálculos de ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, Más de 12 millones de personas tuvieron que huir de sus hogares, los 6,7 millones son desplazados internos.

· Otros 5,6 millones de sirios están registrados como refugiados en el extranjero. Países vecinos, así el Líbano, Jordania y Turquía albergan al 93% de ellos, quienes enfrentan uno de los éxodos de refugiados más grandes de la historia reciente.

· Un millón de niños refugiados sirios han nacido en el exilio.

· La ONU estima, además, que hay 2 millones de sirios viviendo en extrema pobreza.

· 6 millones no pueden cubrir sus necesidades básicas, según la ONU.

· Según informe de la UNICEF La situación se agrava para los niños, casi un 90% de los menores necesitan asistencia humanitaria.

· El 60% de la población siria, según la Cruz Roja sufren inseguridad alimentaria.

· Medio millón de niños menores de 5 años sufre retraso en el crecimiento como resultado de la desnutrición crónica.

· Un total de 2,45 millones de niños y adolescentes en Siria no van a la escuela.

· Otros 750.000 niños sirios que viven en países vecinos tampoco están escolarizados, según UNICEF.

· Solo 58% de los hospitales y 53% de los centros de salud primaria están en pleno funcionamiento

· La ONG Physicians for Human Rights documentó 595 ataques contra 350 instalaciones médicas hasta marzo de 2020, lo que resultó en la muerte de 923 miembros del personal médico, pese a su estatus protegido.

· Barrios enteros e infraestructura vital en todo el país quedaron en ruinas tras una década de enfrentamientos. Solo en la ciudad de Alepo se destruyeron o dañaron más de 35.000 estructuras antes de que fuera recapturada por el gobierno a finales de 2016, según un análisis satelital de la ONU.

Gran parte de riquezas patrimoniales de Siria, también ha quedado destruidas. Los seis enclaves pertenecientes al Patrimonio Mundial de la UNESCO en el país resultaron dañados significativamente, como la antigua ciudad de Palmira, destruida por el grupo terrorista ISIS.

Pese a diez años de destrucción, "no han podido doblegar" a Siria, dijo Guadi Calvo, analista internacional. En tanto, apuntó contra Occidente como causante del desastre, pues no se dimensionó la magnitud del conflicto, que responde a varios intereses por desestabilizar la región, mientras en la recuperación de Siria han participado Rusia e Irán, que en fuerzas conjuntas con el ejército sirio erradicaron al falso califato del Estado Islámico. En la que sobresalió la figura del general Qasem Soleimani, una de las cabezas de este triunfo en pleno desarrollo, asesinado hace poco más de un año por EEUU. En conclusión, la codicia de las potencias occidentales y principalmente de los últimos tres gobiernos estadounidenses, son los directamente responsables de esta catástrofe humanitaria, a quienes hay que demandar su inmediata compensación.

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