publicado el: 5 abril 2021 - 06:03
Cuba: Vacunas para la Vida y la Hermandad

Segundo Paso para Nuestra América - A pesar del bloqueo inhumano y las sanciones unilaterales por parte de Estados Unidos, Cuba ha cumplido con éxito todas las fases y protocolos internacionales de carácter científico- médicos para la producción, distribución y aplicación de las dos vacunas que ha desarrollado, Abdala y Soberana 02. Cuenta además con el respaldo y reconocimiento de importantes centros de investigación de todo el mundo. Esto permite poner en marcha el plan masivo de inmunización en medio de muchas adversidades, entre ellas, la desproporcionada campaña de descrédito diseñada en los laboratorios de guerra comunicacional.

Este 23 de marzo comenzó la aplicación de la vacuna Soberana 02 a ciento cincuenta mil voluntarios en la ciudad de La Habana. Al mismo tiempo, la vacuna denominada Abdala se está aplicando en las provincias de Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba. Ambas han sido desarrolladas por Cuba, a pesar del bloqueo y las sanciones impuestas por Estados Unidos; y, como si fuera poco, ya envió el primer cargamento con cien mil dosis de Soberana 02 al renombrado Instituto Pasteur de la República Islámica de Irán, con el fin de inmunizar a su población, donde la prevalencia del virus ha sido más alta que en el país caribeño.

El pueblo de Cuba participa con entusiasmo y responsabilidad en las pruebas clínicas de las vacunas desarrolladas por los científicos cubanos. Hay grandes expectativas en el avance de cinco candidatos vacunales que servirán para prevenir el virus Covid 19, así como sus nuevas cepas y mutaciones. Sin embargo, desde el extranjero, sectores reaccionarios han atacado tanto el proyecto como el inicio del proceso de inmunización, buscando poner en dudas la seguridad y eficacia de estas vacunas.

La evidente campaña de descredito contra la salud pública utiliza las redes sociales y demás medios para contrarrestar los esfuerzos que realizan el gobierno y las instituciones científico-médicas. Esto sucede a pesar de que se trata de entidades muy prestigiosas con más de tres décadas de experiencia, como el Instituto de Vacunas Finlay, el Centro de Inmunología Molecular (BIOCEM), el Centro de Inmunoensayo y la industria farmacéutica Biocubafarma, entre otras.

Estas acciones desde EE.UU. tienen caras visibles, las mismas que históricamente adversan la revolución cubana y que conocen el daño que pueden causarle a la población en medio de esta crisis sanitaria y en un contexto tan adverso que suma muchas dificultades, como la crisis económica mundial, los problemas de abastecimiento internos y los generados por las medidas unilaterales implementadas por ellos mismos.

Por su parte, el gobierno del presidente Joe Biden incumple su promesa electoral de levantar las sanciones y colocar la relación bilateral al mismo nivel alcanzado durante la gestión de Barack Obama. Este reforzamiento del accionar anticubano, por parte de sectores radicales y del gobierno estadounidense, busca colapsar la economía, generar descontento y desconfianza en la población cubana, para así provocar el ansiado estallido social y el derrocamiento del gobierno revolucionario.

Estas dos vacunas Soberana 02 y Abdal, dieron inicio a la fase 3, que corresponde a los ensayos clínicos, y lo hacen en un momento en que el país enfrenta un incremento importante de nuevos casos de Covid 19. Estos candidatos vacunales han demostrado hasta el momento efectividad y seguridad. Por ello, el Centro Estatal para el Control de Medicamentos y Dispositivos Médicos (CECMED), certificada por la Organización Mundial de la Salud, autorizó la ejecución de dichos ensayos. Para tal fin, se ha puesto en marcha una campaña masiva de vacunación que contempla inmunizar a unos ciento cincuenta mil voluntarios, lo cual ha sido posible gracias a la producción a gran escala de ambas vacunas.

En el ámbito internacional, varios países esperan el avance de las vacunas cubanas para adquirirlas. En ese sentido, naciones hermanas como Irán, Venezuela, México, la India y Paquistán, cooperan tanto en las pruebas clínicas como en la estrategia de producción y distribución de las vacunas. De la misma manera, están involucradas varias instituciones científicas homólogas de gran experiencia y prestigio en el mundo. Todas a la espera de cooperar en los estudios clínicos y en la producción y organización de campañas de inmunización en aquellos países con mayores necesidades.  

¿Qué opinan los científicos de las vacunas cubanas?

El mundo está pendiente de Cuba. Recientemente, investigadores de varios países han expresado su confianza acerca de los avances científicos cubanos. Helen Yaffe, profesora de Economía e Historia Social de la Universidad de Glasgow, Reino Unido, catalogó como una "noticia esperanzadora" para los países de bajos recursos el hecho de que esa nación caribeña tenga casi listas varias vacunas contra el Covid-19. Igualmente, según la Organización Panamericana de la Salud, puede convertirse en el primer país de América Latina en producir sus propias vacunas. Por su parte, la cadena estadounidense CNN, dedicó tiempo de transmisión para responder a la pregunta de ¿cómo Cuba, bloqueada, exhibe logros en medicina y biotecnología?

En otro espacio de ese mismo canal fue entrevistada la directora ejecutiva y presidenta de Roswell Park Cancer Institute, la Dra. Candace Johnson, quien aseguró que esa institución trabaja desde hace años en los ensayos clínicos de la vacuna terapéutica contra el cáncer de pulmón, creada por el Centro de Inmunología Molecular de Cuba, llamada CimaVax, con la plena intención de compartirla con los EE. UU. Johnson expresó confianza en “...la forma en que abordan las cosas y su innovación científica es realmente increíble. Son gente maravillosa. Realmente disfrutamos de nuestra colaboración”.

Por otro lado, la revista estadounidense MEDICC Review resaltó los logros de Cuba en la formulación de los candidatos de vacunas Soberana 01 y Soberana 02 para combatir la pandemia de la Covid-19. Hay que recordar que Cuba desde 1980 ha producido más del 70% de los medicamentos necesarios en el país y produce sus propias vacunas para 21 enfermedades diferentes.

En opinión de académicos que han sido contactados para reflexionar acerca de este tema, expresaron que esta iniciativa científica y medica garantiza el acceso a vacunas que, de otra forma, hubiesen estado vedadas para la población cubana, no solo por su alto costo en el mercado internacional, sino también por el bloqueo impuesto por Estados Unidos. Además, las personas no hubiesen podido acceder fácilmente a una vacuna producida por las farmacéuticas estadounidenses y mucho menos de manera masiva.

Por estas razones, toda Nuestra América debe celebrar que las más altas autoridades de Cuba anunciaran el propósito de inmunizar a toda la población antes de que finalice el mes de agosto de 2021. Esto y la decisión de seguir investigando en el mejoramiento de los tratamientos y en crear vacunas de reforzamiento de la inmunidad ante el surgimiento de nuevas cepas y variantes del coronavirus, es una buena nueva que borra ese horizonte de incertidumbre y desamparo en los países de América Latina y las poblaciones más vulnerables del mundo.

Luis R. Lima Hernández

Código para noticias 1430

etiquetas

Su comentario

Usted está respondiendo
Indicio de comentario
6 + 2 =