La Primera Administración de Bill “El Travieso”

Segundopaso - William Jefferson Clinton (Bill Clinton), abogado de la Universidad de Yale, nacido en la ciudad de Hope, en el estado de Arkansas en agosto del año 1946, fue el presidente Nº 42 de los Estados Unidos y el tercero más joven de la historia de ese país en ocupar la Casa Blanca.

William Jefferson Clinton (Bill Clinton), abogado de la Universidad de Yale, nacido en la ciudad de Hope, en el estado de Arkansas en agosto del año 1946, fue el presidente Nº 42 de los Estados Unidos y el tercero más joven de la historia de ese país en ocupar la Casa Blanca.

Sus dos períodos, inédito desde que el demócrata Franklin D. Roosevel estuvo durante cuatro administraciones, fue la culminación de una carrera política, que significó ocupar el cargo de Fiscal General de Arkansas entre los años 1977-1979 y gobernador de su estado natal entre los años 1979-1981 y 1983-1992. Casado con la ex senadora, secretaria de Estado y en dos ocasiones candidata presidencial demócrata Hillary Diane Rodham Clinton la vida publica y privada de Bill Clinton ha estado plagada de escándalos, sobre todo ligado a temas de infidelidad, que incluso lo llevaron a ser sometido a un juicio político  por la Cámara de Representantes. Proceso de impeachment, que  representó ser el segundo presidente en la historia estadounidense, tras Andrew Johnson, en ser impugnado. En este caso, por acusaciones de perjurio y obstrucción de la justicia por parte del mandatario con el objeto de ocultar las relaciones sexuales llevadas a cabo con una pasante veinteañera de la Casa Blanca, Mónica Lewinsky. Tras el proceso de destitución fue absuelto por el senado y pudo completar su segundo mandato presidencial.

Clinton ha sido considerado una especie de referente de la llamada Tercera Vía (1) como también uno de los candidatos de la denominada  Nueva Generación de Postguerra,  que creció admirando el legado de John Fitzgerald Kennedy (JFK).   Elegido Presidente Nº 42 de los Estados Unidos con un 43,2 % de los Votos,  en una elección donde también participó, como nunca antes, por el alcance politico y votación obtenida,  un tercer Partido dirigido por el Multimillonario Ross Perot (2).  Su programa, al calor del análisis histórico y a pesar de los pergaminos de políticos  y supuesto “pensamiento renovador”  lo podemos considerar bastante conservador a la hora de ver que sus principales elementos aglutinantes fueron la Lucha contra el Crimen y una visión de bienestar social, en una plataforma de reformas domésticas, importantes pero que no significaron cambios medulares al modelo politico, económico, sanitario e industrial estadounidense. Más parafernalia que sustancia, muy propio de mandatarios que suelen ocupar el cargo sin llegar a generar un cambio estructural en su país.

Desde las primeras líneas de su discurso inaugural como Presidente de los Estados Unidos, dado el día 20 de Enero de 1993, Bill Clinton mostraria que las frases de sentido común, el supuesto objetivo de pueblo elegido, de misión universal que anima a los norteamericanos, su recurrencia a los padres fundadores, es una impronta frecuente. Cada oración, reflexión, referencias divinas y humanas son parte del paquete de inicio de las administraciones de gobierno estadounidense.  Lo nuevo parecía estar en que se pretendió hacer una diferencia entre aquella generación representada por George H.W Bush, a quien Clinton agradeció y por su intermedio a los hombres y mujeres que lucharon contra la depresión, el fascismo y el comunismo y la que comenzaba a representar Bill Clinton. Éste se plantea la acción en el plano político de una nueva generación, que se pone de pié en la  en la obscuridad de la post Guerra Fría y que está dispuesta a asumir nuevas responsabilidades en un nuevo mundo: es un llamado a un partegua, incluso una separación generacional, romper con lo viejo, aunque el pensamiento y la práctica llevada a cabo sea anquilosada y conservadora.

Además, un mundo,  desde el punto de vista tecnológico, claramente distinto. Un planeta distinto, donde el poder de las comunicaciones y la tecnología es increíble y así lo transmite Clinton que en su segunda toma de posesión, el año 1997,  significó ser transmitida pro primera vez en la historia en forma directa vía internet. “"Cuando George Washington prestó por primera vez el juramento que acabo de jurar defender, las noticias viajaron lentamente, por la tierra a caballo y por el océano en barco. Ahora, las imágenes y los sonidos de esta ceremonia se transmiten instantáneamente en todo el mundo. son globales. La inversión es móvil. La tecnología es casi mágica y la ambición de una vida mejor es ahora universal " (3)

Clinton habló en aquel discurso de inicio de su mandato, sobre la necesidad de profundizar los lazos con los pueblos del mundo, en una competencia pacífica, que según su visión, estaba siendo sacudida por "profundas y poderosas fuerzas”. Una realidad que exigía la urgente solución a la pregunta respecto al tema surgido en el hecho “que fuerzas profundas y poderosas están sacudiendo y rehaciendo nuestro mundo, y la cuestión urgente de nuestra época es saber si podemos hacer que nuestros amigos, y no nuestros enemigos, cambien”. Paradójico exigir que sean tus cercanos los que cambien y no trabajar por un cambio global, que incluya su propia mutación.

La recurrencia de Clinton a la historia de los Estados Unidos es constante, en lo que en Filosofía se llama Argumentos de Autoridad magister dixit) es decir si alguien lo dijo y si ese alguien es un héroe mejor aún. Por ello también se recuerda a Thomas Jefferson para sostener la necesidad de soportar, de tiempo en tiempo una serie de cambios que preservan el sentido original de la fundación de los Estados Unidos: “Thomas Jefferson creía que, a fin de preservar los fundamentos mismos de nuestra nación, iba a ser preciso de vez en cuando un cambio drástico. Bien, compatriotas míos, esta vez nos toca a nosotros. Aceptémoslo. Nuestra democracia debe ser no sólo la envidia del mundo, sino el motor de nuestra renovación. No hay nada malo en América que no pueda curarse a través de lo que en América va bien”

Llega a ser insoportable esa constante autocomplacencia, esa palabrería respecto a esa auto asignada responsabilidad que tendrían los Estados Unidos, con relación a un mundo que no ha tenido la suerte que ellos poseen en su condición de luz y faro del mundo "Cuando nuestros fundadores declararon la indepen­dencia de América ante el mundo y nuestros propósitos ante el Todopoderoso, sabían que América, para poder durar, iba a tener que cambiar. No se trata de un cam­bio por el cambio, sino de un cambio para preservar los ideales de América: la vida, la libertad, la búsqueda de la felicidad. Aunque marchemos al compás que nos marca el tiempo en que vivimos, nuestra misión es eterna. Debemos hacer lo que Estados Unidos hace mejor, ofrecer más oportunidades a todos y exigir más responsabilidad de todos”. ¿Las sociedades del mundo le han pedido a estados unidos tal misión?  

La unión entre la responsabilidad política interna y externa era capital en el mensaje de Clinton y marcará la forma en que se lleve a cabo el trabajo de su departamento de estado, su relación con amigos y enemigos e incluso el peligro que se vislumbra en el tema migratorio  "Ya no hay una división clara entre lo extranjero y lo doméstico. La economía mundial, el medio ambiente mundial, las crisis raciales, el desarrollo del SIDA en el mundo, las armas mundiales: afectan a todos".(There is no longer a clear division between what is foreign and what is domestic. The wolrd economy, the world environment, the world AIDS crises, the world arms race: they affect all). Y, lógicamente en ese todo está la propia seguridad de los Estados Unidos, que comienzan a visualizar,. al igual que lo dijera Bush padre, la aparición de nuevos peligros, que se deben combatir a pesar que el comunismo haya desaparecido. De allí que el narcotráfico, el islam, la migración comienzan a ser visualziados como las nuevas amenazas.

La soberbia norteamericana se sigue expresando "Nuestra mayor fortaleza es el poder de nuestras ideas, que aún son nuevas en muchos países" (Our greatest strenght is the power of our ideas, which are still new in many lands) y como son nuevas,  en tierras que no las conocían, el espíritu del Mayflower, el sentido de misión, la tarea divina de dar luz a quien no la tiene,  seguirá marcando el rumbo de la política exterior norteamericana. Léase todo ese tipo de títulos rocambolescos con que la política exterior de los Estados Unidos suele vestirse: Operación Tormenta del Desierto y sus derivaciones, Restaurar la Esperanza, Paz para los Pueblos. La misma línea discursiva y práctica que ha causado tanto pesar, principalmente a los pueblos de Asia, Africa y América Latina. Para mayor abundamiento, en esta paranoia misionera norteamericana, acompañada de una clara miopía, Clinton afirmó “"En todo el mundo los vemos abrazados y nos regocijamos. Nuestras esperanzas, nuestros corazones, nuestras manos están con quienes en todos los continentes están construyendo la democracia y la libertad. Su causa es la causa de Estados Unidos" (Across the world we see them embraced, and we rejoice. Our hopes, our hearts, our hands are with those on every continent who are building democracy and freedom. Their cause is America´s cause)

  

Para hacer de su intervención la misma cantinela de sus antecesores, se recurre a las palabras divinas cuando no existe claridad en el pensamiento humano, el llamado a sus camaradas Ciudadanos - Fellows Citizens - es avanzar por el recto camino trazado por sus fundadores,  y que se ha mantenido con los necesarios cambios a través de más de 200 años, y en este tránsito dios los ha protegido en un su desvergonzado uso de las creencias religiosas, que muestra enajenamiento e hipocresia: “La Escritura dice: Y no nos cansemos de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos. Hemos escuchado las trompetas. Hemos cambiado de guardia. Y ahora, cada uno a su manera y con la ayuda de Dios, debemos responder a la llamada.  (The Scripture says : And let us not be weary in well doing: for in due season we shall reap, if we faint not. We have heard the trumpets. We have Changed the guard. And now, each in ou own way and with God´s help, we must answer the call)

Su primera Administración estuvo marcada por la incapacidad para llevar a cabo las promesas efectuadas y realizar las necesarias coaliciones, que permitieran dar la tranquilidad necesaria a su gobierno, sobre todo en lo que se refiere a la propuestas de Newt Gingrich sobre el recorte presupuestario a los programas de bienestar social como Medicare y Medicaid, que al fin y al cabo, a pesar de la propuesta de Clinton de elaborar una política en sanidad - encargo hecho a su esposa  Hillary Clinton - no se llevó a cabo, no sólo por la oposición republicana, sino también por la nula voluntad política de los propios demócratas. Un dato ilustrativo marca la tendencia de la política interna en los Estados Unidos y muestra la apatía que la población tiene de la propia marcha de sus instituciones.  En las elecciones presidenciales de 1992,  y en las parlamentarias de 1994 sólo participó el 39 % de la población en condiciones de votar, cuestión que lógicamente nos hace preguntar que tipo de democracia es aquella donde el Presidente es elegido por una minoría de ciudadanos. Cuestión plagada de hipocresía, pues desde ese lugar del mundo, con esa escasa participación se suele argumentar y criticar a aquellas democracias representivas de Latinoamérica, por ejemplo, que tienen también escasas cifras de participación pero se les menoscvaba, critica y desestabiliza. Un Washington que suele llenarse la boca de conceptos basados en reforzar las democracias representivas pero que se ha constituido en un imperio global, totalitario y desestabilizador.

En una nación así de apática,  es relativamente fácil vender como necesidad de seguridad nacional las agresiones y las intervenciones en otras partes del mundo, como es lo que concretó Bill Clinton en sus dos administraciones: llámese Haití, Cuba, Bosnia Herzegovina y Kosovo (con todo lo que ello significó en el conflicto de los Balcanes)  en seguir apoyando al sionismo en su no cumplimiento de la Resolución 242 de las Naciones Unidas de 1967 y en general en el medio centenar de ellas donde Estados Unidos ha sido cómplice de la impunidad de los crímenes del régimen sionista contra el pueblo palestino. Un Clinton que siguió con la política de embargo y las agresiones contra Irak entre otras actividades de política exterior.

Movía más, en la época de Clinton el escándalo Whitewater (4) los problemas sexuales de su Presidente o la persecución de O.J Simpson que si morían 100.00 o más personas en guerras que nunca han estado cerca de su preocupaciones a menos que la CNN las llevara en directo hasta sus hogares. Con Clinton,  fue notorio el hecho en política exterior, que las acciones se guiaban por el interés politico, que unía los intereses hegemónicos de los grandes grupos de presión: el lobby energético, sionista, saudí y del complejo militar industrial que siguen siendo los mismos 30 años después. Un Clinton y el establishment que se hacia la pregunta básica  ¿ Qué podemos ganar con lo que vamos a hacer ? Indudablemente la expresión de una realidad que no nos debe sorprender porque es parte de la dinámica conductual, en materia de política exterior estadounidense pero…lo evidente no debe impedir que lo recordemos.

 

Pablo Jofré Leal

1.        El analista Luciano Tomassini, Profesor, Instituto de Asuntos Públicos, Universidad de Chile, en un interesante articulo publicado en la revista de estudios internacionales del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile titulado ¿Qué es la tercera vía? : hacia un mundo con sentido”. https://revistaei.uchile.cl/index.php/REI/article/view/14656 nos da luces respecto a esta corriente política  “El concepto de una tercera vía fue utilizado a mediados de los años '90 como un eslogan apto para promover la renovación de la social-democracia -o de la izquierda democrática- en Europa e incluso del ala progresista del Partido Demócrata en los Estados Unidos. Sería una diagonal que permitiría caminar por la política mirando hacia la derecha y la izquierda, tomando un poco de mercado de la primera y conservando algo de equidad social de la segunda. En efecto, y en el pensamiento de su inspirador, el pensador social inglés Anthony Giddens -hoy presidente de la London School of Economics and Political Science- constituye un símbolo del actual cambio cultural, o cambio de época, en que las cosas están dejando de tener identidades dadas por unas esencias inmutables de origen platónico y son construidas por el significado -por el nombre que asignamos a las cosas-. El sistema internacional ya no responde a ninguna descripción teórica previa y también está en busca de un nombre.

2.        Henry Ross Perot fue candidato presidencial el año bajo el lema “'Unidos estamos de pie, América” basado en un programa  muy similar al que años después presentaría el multimillonario Donald Trump , basado en medidas enmarcadas en las líneas políticas de la ultraderecha norteamericana y una base electoral del medio oeste norteamericano. Su llamado era la lucha contra la elite corrupta de la Costa este norteamericanano y sobre todo el combate contra la corrupción federal representada por la elite gobernante de Washington que privilegiana minorías, que se había apropiado del gobierno federal y que sólo defendía políticas antiestadoundeinses. En las elecciones del año 1992 obtuvo el 18,9% de los votos (unos 20 millones de sufragios)  a diferencia del año 1996 cuando obtuvo, en una nueva candidatura el 8,4% (ocho millones de votos). Un cometa político que no logró cambiar la línea tradiconal bipartidista que tiene estados unidos desde su origen. 

3.        https://www.ersilias.com/discursos-de-bill-clinton/ "When George Washington first took the oath i have just sworn to uphold, news traveled slowly across the land by horseback and across the ocean by boat. Now, the sights and sounds of this ceremony are broadcats instantaneously to billion around the world. Communications and commerce are global. Investment is mobile. technology is almost magical, and ambition for a better life is now universal". https://youtu.be/2SWjIPwm954

4.        Whitewater es el nombre de un fracasado complejo inmobiliario de Arkansas en el que participó el matrimonio Clinton en los años setenta. Con esa denominación se conoce también todo el escándalo financiero que rodea esa inversión, en la que Clinton, que entonces era gobernador de Arkansas, pudo haber favorecido políticamente a alguno de sus socios en ese proyecto a cambio de ayuda financiera para sus campañas electorales. https://elpais.com/diario/1995/07/19/internacional/806104822_850215.html

 

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