publicado el: 7 octubre 2021 - 00:02

Especial Islam al Dia

Tradiciones Proféticas

"Ciertamente, En el Mensajero De Dios Tenéis Un Buen Modelo Para Quien Tiene Su Esperanza Puesta En Dios
Tradiciones Proféticas

Islamaldia - Se han escrito varios libros e investigaciones sobre el método y el tipo de comportamiento del Profeta Muhammad (P), conocido como la tradición profética, a lo largo de la historia del Islam, de manera breve conoceremos un poco del amplio y bello comportamiento del Profeta de Dios.

Considerando lo que Dios dijo en el versículo 21 de la Sura "Los partidos" acerca de Su Mensajero: "Ciertamente, en el Mensajero de Dios tenéis un buen modelo para quien tiene su esperanza puesta en Dios y en el Último Día y recuerda mucho a Dios".

El Profeta del Islam (P) vivió entre la gente durante 40 años antes de su misión. Su vida estuvo libre de hipocresía, fealdad y mal humor. Otros lo consideraban honesto y digno de confianza. Más tarde, cuando el Profeta (P) predicó su mensaje, los politeístas no lo negaron directamente, sino que negaron los versículos. Esto también se afirma en el Corán: "No te tratan de mentiroso, pero [los opresores] niegan las revelaciones de Dios". También se narra de Abu Yahl que dijo: "No negamos tu mensaje, pero no aceptamos estos versículos".

La característica más grandiosa y obvia del Profeta Muhammad (P) fue su dimensión moral. El Corán dice: "Y, en verdad, posees un nobilísimo carácter". Al describir su comportamiento y atributos, se ha dicho que a menudo guardaba silencio y no hablaba excepto cuando era necesario. Nunca abrió toda la boca, ni sonrió demás y jamás se rio a carcajadas, cuando quería volverse hacia alguien giraba todo su cuerpo. Su trato a los musulmanes e incluso a los creyentes de otras religiones fue un método basado en la compasión, la magnanimidad, el perdón y la bondad.

 Su carácter y su vida fueron tan agradables para los corazones de los musulmanes que lo recuerdan hasta el más mínimo detalle y aún lo utilizan como modelo para su vida y religión. Al describir el rostro del Profeta (P), el Príncipe de los Creyentes dice: "Todos quienes lo vieron sin conocerlo antes quedaron asombrados por él. Todos quienes socializaron con él y lo conocieron lo llegaron a querer".

El Profeta fue amable en su conducta y asuntos personales, pero fue extremadamente firme en sus compromisos y responsabilidades sociales. Por ejemplo:

«Una persona entró al callejón y bloqueó el paso del Profeta Muhammad (P), alegando que ha venido a pedir ayuda, y se la debe dar ahora. El Mensajero de Dios (P) dijo: “Primero, no me buscas a mí, reclamas en vano, y segundo, no tengo dinero conmigo ahora, déjame ir”. El hombre dice: “No daré un paso para el otro lado. (El Profeta también quería ir y participar en la oración comunitaria). Aquí y ahora debes darme mi dinero y pagarme”. Cuanto el Profeta le muestra más bondad, más violento se vuelve, a tal punto en que lo agarra por los hombros y coge su capa, lo envuelve alrededor de su cuello y aprieta, dejando una marca roja en el cuello del Mensajero de Dios (P). Los musulmanes fueron a ver por qué el Profeta Muhammad iba tarde, cuando vieron al judío molestándolo. Querían empezar a pelear, el Mensajero de Dios (P) dijo: "No hagan nada, sé qué hacer con mi amigo".

Fue tanta la tranquilidad con que lo dijo que el judío ahí mismo anunció: "Doy testimonio de que no hay más dios que Dios, y doy testimonio de que tú eres el Mensajero de Dios. Aún con el gran poder que tienes, siempre eres paciente y tolerante. Esta paciencia no es de una persona común, es de un profeta"».

El Profeta tenía un comportamiento tan suave con los musulmanes que era excepcional. La fascinación de los musulmanes por el Profeta Muhammad (P) es extraordinaria. El Santo Profeta (P) es único que, por ejemplo, una mujer con su recién nacido dijo: “¡Oh, Mensajero de Dios! Quiero que le recites el Adhan e Iqamah a este hijo mío". Otro trajo a su hijo de un año: "¡Oh Mensajero de Dios! Permite que mi hijo esté en tu regazo y suplica por él".

Con respecto a las razones del rápido desarrollo del Islam, el Corán explica este asunto y la historia lo confirma claramente, ya que una de las causas son las tradiciones proféticas, es decir su temperamento, comportamiento, personalidad, liderazgo y su método de invitar y propagar la religión. Estos fueron elementos muy importantes para el desarrollo de la comunidad islámica, incluso después de su muerte. Es decir, esta moralidad en sí misma atrae a los musulmanes. Esto muestra que el líder, el gerente y el que invita a la gente a abrazar los mandatos divinos, debe ser suave y gentil.

Dios se dirige a su Profeta en el Corán: “En verdad, por una misericordia de Dios, fuiste blando con ellos, pues, si hubieras sido seco y duro de corazón, rápidamente se hubieran apartado de ti"

Por supuesto, hay otras razones. El mismo Corán, que es el milagro del Profeta, con su belleza, profundidad, emoción y atracción son sin duda el primer factor.

El hecho de que el Profeta fuera gentil y se mantuvo amable aun en su liderazgo significa que el Mensajero de Dios actuó así en asuntos individuales y personales, pero en cuestiones fundamentales y generales fue cien por ciento firme, es decir, inflexible. En algún momento, si una persona tenía un mal comportamiento con el Sello de los Profetas, por ejemplo, lo insultaba se considera un asunto personal. Pero si alguien viola la ley del Islam, por ejemplo, robando. ¿El Profeta debía ser condescendiente? o si alguien estaba bebiendo alcohol, ¿el Profeta diría que no importa, no hay que castigarlo?

Al parecer, durante la conquista de La Meca, una mujer de la nobleza de la tribu de Quraysh robó. Según la ley islámica, a un ladrón se le debe cortar la mano. Cuando se comprobó el caso y la mujer confesó que había robado, la sentencia debía ejecutarse. Aquí es donde comenzaron los consejos y la mediación. Uno dijo: "¡Oh Mensajero de Dios! Si puedes evitar el castigo, hazlo. Esta mujer es hija de una persona muy influyente y respetable, la reputación de su familia se destruirá".

Por más que insistieron, el Profeta Muhammad (P) dijo: "Es imposible y está prohibido. ¿Acaso propones que debería obviar la ley islámica? Si esta mujer fuera una mujer sin hogar y no perteneciera a una familia conocida todos dirían que sí, que es una ladrona y merece el castigo.

Un necesitado que ha robado por pobreza debe ser castigado, ¿pero esta mujer no debe ser penada porque pertenece a la nobleza y la reputación de su familia se verá arruinada? La ley de Dios no es una elección".

El Mensajero de Dios no aceptó la mediación en absoluto.

De modo que nunca se mostró suave en cuestiones de principios, mientras que en asuntos personales fue extremadamente gentil y amable, indulgente y perdonador.

Así que no hay que confundir los dos conceptos.

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