publicado el: 17 diciembre 2021 - 08:02
Mano de la Elite, Tras las Muertes de Dirigentes Sociales Chilenos

Segundopaso - Hay una lista que preocupa por su constante crecimiento y esta es la nómina de dirigentes sociales chilenos muertos en extrañas circunstancias, cuyo número no para de crecer en los últimos ocho años, con seis fallecidos, a lo menos.

El común denominador de la misma: defensa de los territorios y la participación en movimientos sociales ambientales, entre otros.

Todos los fallecidos recibieron amenazas de muerte, destacan los familiares de quienes hoy ya no están para detener las zonas de sacrificio o los proyectos atentatorios al medio ambiente, pero que son un negocio lucrativo para quienes los instalan, sean energéticos o extractivistas.

Muerte de Juan Pablo Jiménez

Juan Pablo Jiménez murió el 21 de febrero de 2013 en las oficinas del Sindicato N.º 1 de la empresa Azeta, corporación subcontratista de Chilectra, componente de la empresa ENEL.

Jiménez denunció la intervención energética en los territorios, exponiendo los conflictos medioambientales provocados por una empresa que factura millones de dólares y que posee inversiones de las Aseguradoras de Fondos de Pensiones, AFPs, privatizada por la dictadura derechista de Augusto Pinochet.

Juan Pablo Jiménez recibió un disparo en su cabeza, hecho sobre el cual, inicialmente, fue sacado de contexto por los medios comerciales de comunicación, que desinformaron con un supuesto paro cardíaco.

En su momento, el diputado Tucapel Jiménez criticó la teoría de la “bala loca” propuesta por la Policía de Investigaciones de Chile – PDI – sobre esta muerte, descartándose luego que fuera producto del azar, ya que los peritajes demostraron que fue disparada con dirección a la víctima.

La familia de Juan Pablo Jiménez dijo que hubo negligencia laboral, ya que Azeta no tomó los resguardos, pese a anteriores balaceras en el sector donde luego murió el dirigente sindical.

Posterior a distintos peritajes, se descartó la “bala loca”, y se estableció que un menor de 17 años fue quien disparó el proyectil sobre Jiménez. Sin embargo, el autor del crimen fue dejado en libertad tras dos años en la cárcel, por reconocer que disparó al interior de la empresa.

Como importante antecedente, el exdirigente de la Central Unitaria de Trabajadores, Cristián Cuevas, manifestó que la muerte de Jiménez pudo deberse a un asesinato por encargo.

Muerte de Macarena Valdéz Muñoz

Su deceso se produjo el 22 de agosto de 2016. Luchaba contra el proyecto hidroeléctrico de la compañía austríaca, RP Global y la eléctrica chilena SAESA.

A Macarena Valdéz Muñoz la encontraron colgada en unas vigas de su casa, según el reporte de la policía militarizada de Carabineros y del Servicio Médico Legal -SML- (tanatología jurídica chilena), versión que no fue aceptada por su familia, y señala, hasta el presente, que se trató de un asesinato, porque no existen antecedentes previos de que alguna vez buscara quitarse su vida ni tampoco padecer de depresión, como cuadro mental.

Previo a su muerte había recibido amenazas contra su vida, y amenazas de RP Global, consignadas ante la Fiscalía, el Ministerio Público.

Posterior a su segunda autopsia, se determinó la negligencia del SML, y que tampoco se trató de un suicidio.

Muerte de Alejandro Castro Castro

Fallece el 4 de octubre de 2018. Castro era de oficio pescador artesanal y fue dirigente en las denominadas “zonas de sacrificio” de Quinteros y Puchuncavi, región de Valparaíso, la zona central chilena.

Fue encontrado sin vida al lado de una vía férrea en la ciudad puerto de Valparaíso, capital regional. Según la Policía de Investigaciones de Chile, el deceso se remite a asfixia “sin intervención de terceros”.

Según sus familiares, también había recibido amenazas de muerte, previo a su deceso.

Muerte de Álex Muñoz García

Este dirigente del Sindicato de Trabajadores de la empresa Paneles  Arauco, muere el 9 de diciembre de 2018.

La empresa para la que trabajaba, de propiedad de la familia Angelini, ubicada en Teno, cerca de la comuna de Curicó, zona central de Chile, había recibido peticiones de los trabajadores para gestionar mejores condiciones laborales respecto a la planta de Teno, con especial atención luego de dos accidentes que produjeron explosiones que pusieron en riesgo la vida de los obreros.

Álex Muñoz García fue encontrado en el sector Santa Adela, y tras su deceso no hubo respuestas claras ni concluyentes, pese a que el cadáver fue derivado al Servicio Médico Legal, SML.

Asesinato de Javiera Rojas

Según los antecedentes del SML, su muerte se habría producido entre el 27 y 28 de noviembre de 2021, a la edad de 43 años.

Javiera Rojas participaba activamente como dirigente de la Agrupación Ecológica El Durazno, plantando una intensa lucha contra la instalación del Embalse La Tranca en la región de Coquimbo, norte chileno.

La encontraron muerta en la ciudad de Calama, al interior de una casa abandonada y con evidentes signos de golpes en el tórax y cabeza. Estaba atada de pies y manos, con alteraciones ajenas en su vestimenta, que estaba incompleta.

El senador chileno, Alejandro Navarro, pidió un fiscal exclusivo para investigar este asesinato, ya que fue una muerte, de acuerdo con el parlamentario, producto del activismo medioambiental y ecológico de quien resultó ser asesinada.

Javiera Rojas lideró en Calama esta importante lucha medio ambiental. Sin embargo, la prensa vinculada a los privados y corporaciones se empeñó en desprestigiarla, vinculándola con la droga y el gamberrismo.

Tras su muerte, distintos personeros de la política nacional pidieron amplias investigaciones para aclarar las circunstancias de su muerte, enlazada a sus denuncias contra la construcción del Embalse La Tranca y la termoeléctrica Prime, perteneciendo Rojas al Movimiento para el Agua y los Territorios, MAT.

Muerte de Jaime Dorado Alarcón

Existen muy pocos antecedentes de la muerte de Jaime Dorado Alarcón, activista por los derechos humanos, ocurrida el 4 de diciembre de 2021, quien fue encontrado sin vida en el sector de la Media Luna de Las Vizcachas, siendo derivado su cuerpo al Servicio Médico Legal.

Dorado Alarcón era brigadista de “Diaguitas de Plaza Dignidad”, y fue fotógrafo de las manifestaciones del alzamiento social, además de rescatista de alta montaña.

Sin duda que los derechos humanos están en riesgo inminente en todos los territorios de Chile, así como, especialmente, los activistas de causas vinculadas al medio ambiente, pueblos originarios y de las denominadas “zonas de sacrificio”, donde las grandes empresas de distintos rubros tienen intereses contrapuestos a la calidad de vida de los habitantes, allá donde buscan instalarse, sin importar la vida de aquellos.

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Cifras negras que van en aumento en Chile, al tiempo que autoridades y los responsables de los tres poderes permanecen impasibles ante esta realidad que podría seguir en aumento, tal como crecen las cuentas alegres de quienes llevan a buen puerto sus proyectos personales, concretándolas en los intereses de sus cuentas bancarias.

Ser dirigente social, sindical o medioambiental en el país, es tan peligroso como enarbolar alguna de las banderas de los pueblos originarios, donde los voceros y personalidades destacadas en esos ámbitos, corren riesgo a manos del poder de las elites, que pretenden hacer de Chile un gran negocio, y ponerlo al servicio de las trasnacionales, las que llegan al país como dueños, no como socios comerciales de los propios recursos de los chilenos.

Como último antecedente, el año 2020 hubo 277 activistas asesinados en distintos países, según la organización Global Witness.

Manuel Arismendi, Segundo Paso.

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