Qasem Soleimani, símbolo de la lucha contra el terrorismo y la opresión global

Segundopaso - Qasem Soleimani es una de las figuras más populares entre las personas libres y los oprimidos del mundo, a quien se conoce como el símbolo de la lucha contra el sistema de dominación y el terrorismo.

Qasem Soleimani nació el 11 de marzo de 1957 en la ciudad de Rabor en la provincia de Kerman en el sur de Irán. Soleimani pasó su infancia y adolescencia trabajando como constructor junto con su padre, y durante su juventud fue contratista del Departamento del Agua de Kerman.

Estuvo involucrado en los acontecimientos que condujeron a la victoria de la Revolución Islámica de Irán, y fue uno de los principales organizadores de las marchas y huelgas en Kerman en el momento de la victoria de la Revolución Islámica.

Tras la victoria de la Revolución Islámica y la formación del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, se unió a esta organización. Cuando el régimen baasista iraquí invadió Irán, Qasem Soleimani entrenó a varios batallones de tropas de Kerman y los envió a los frentes sur de Irán. Poco después, encabezando una compañía de infantería, él mismo fue enviado al frente para evitar el avance del régimen baasista de Irak.

En 1982, Soleimani fue nombrado comandante de la 41.ª División de Saralah por Mohsen Rezai, el entonces comandante del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán.

Con el fin de la guerra entre Irán y el régimen baasista de Irak el 20 de agosto de 1988, la 41.ª División de Saralah regresó a Kerman bajo el mando de Soleimani y se involucró en una guerra con los delincuentes en las fronteras orientales de Irán.

Qasem Soleimani fue nombrado por el Líder de la Revolución Islámica de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardianes de la Revolución Islámica de Irán en 2001.

Lucha contra terroristas en Irak y Siria

La culminación del trabajo de hach Qasem Soleimani durante su mandato de la Fuerza Quds del CGRI fue la lucha contra los terroristas respaldados por Estados Unidos y el régimen de Israel en la región de Asia occidental.

Tras los crímenes de Daesh en Irak y Siria y la ocupación de partes de estos países por terroristas, los gobiernos legítimos de Irak y Siria pidieron a la República Islámica de Irán que los ayudara en la lucha contra el terrorismo.

A raíz de esta solicitud, los combatientes de la Resistencia bajo el mando del general de brigada Qasem Soleimani acudieron en ayuda de los pueblos de Irak y Siria, incluidos los musulmanes y los cristianos, pero es menester mencionar que los líderes cristianos permanecieron silencioso en ese momento y no ayudaron a destruir a Daesh.

De todos modos, los héroes de la Resistencia Islámica, bajo el mando de hach Qasem Soleimani, desempeñaron el papel de un salvador para todos los grupos iraquíes y sirios, con su presencia oportuna en Irak y Siria, rescatando a la gente de estos países de las garras de los terroristas de Daesh.

El 21 de noviembre de 2017, el general de división Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardianes, anunció en una carta dirigida al Líder de la Revolución Islámica el fin oficial de la gobernación del grupo terrorista Daesh. Este importante evento se finalizó y se anunció a todos tras bajar la bandera de la banda takfirí en la ciudad siria de Al-Bukamal.

El papel del mártir Soleimani en rescatar a los pueblos de Irak y Siria de la tiranía del Daesh ha sido de tal relevancia que ellos han agradecido en repetidas ocasiones a hach Qasem Soleimani por su valentía, y también han reconocido reiteradamente que el teniente general Soleimani y los combatientes de la Resistencia han tenido un papel esencial en proteger sus vidas y sus propiedades ante la agresión de los criminales de Daesh.

Defensa de Soleimani de todas las personas, tanto musulmanas como cristianas

Por supuesto, elogiar la valentía del hach Qasem Soleimani y los combatientes del Eje de la Resistencia no es solo para los musulmanes, y los cristianos también los han elogiado y agradecido repetidamente por su valentía.

Los combatientes de la Resistencia Islámica, incluso tras liberar áreas cristianas de la ocupación de Daesh, les ayudaron a reconstruir iglesias para que los cristianos pudieran realizar de nuevo sus rituales religiosos.

“Los cristianos iraquíes nunca olvidarán la ayuda de los mártires Qasem Soleimani y Abu Mahdi al-Muhandis”, dijo Rayan al-Kildani, jefe de la facción cristiana más grande de Irak, en el aniversario del martirio del teniente general Soleimani, asesinado por EE.UU. en Bagdad (capital iraquí).

Al-Kildani enfatizó en aquel entonces que el mártir Soleimani y Abu Mahdi al-Muhandis fueron los primeros que apoyaron los cristianos en Nínive.

También después del martirio del general Soleimani, los cristianos iraquíes erigieron pancartas para conmemorar a los líderes de la lucha contra el terrorismo por liberar sus tierras de los terroristas takfiríes.

Una de las pancartas decía que los cristianos iraquíes no olvidan su papel (Qasem Soleimani y Abu Mahdi al-Muhandis) en la liberación de sus tierras del terrorismo.

¿Por qué Estados Unidos asesinó a Qasem Soleimani?

El teniente general Qasem Soleimani era constantemente amenazado con el asesinato por parte de las autoridades estadounidenses y del régimen sionista. La primera vez fue objetivo de un asesinato en 1981 por un médico afiliado a la organización antiraní Muyahedín Jalq (MKO, por sus siglas en inglés). En octubre de 2019 también, la inteligencia del CGRI de Irán anunció el arresto de varias personas que planeaban asesinar a Qasem Soleimani en Kerman.

Tras la repetición del nombre de Qasem Soleimani en los medios de comunicación mundiales, la agencia francesa de noticias AFP publicó una noticia que revelaba la posibilidad del inminente asesinato de Soleimani por parte del Gobierno estadounidense.

Según esta noticia, Jack Keane, excomandante del Ejército de Estados Unidos, que estuvo presente en una audiencia del Congreso estadounidense, ofreció planes de asesinato de las autoridades iraníes, especialmente los altos funcionarios del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, y dijo: “¿Por qué no los matamos?”.

Asimismo, Royal Mark Grich, experto del llamado Instituto para la Defensa de la Democracia señaló: “No creo que puedan intimidarlos sin matar a uno de ellos. Qasem Soleimani viaja mucho, ¡ven a arrestarlo o mátenlo!”.

A su vez, el expresidente estadounidense Donald Trump, desde el día en que llegó a la Presidencia de EE.UU., buscaba derrocar a la República Islámica.

Consideraba “la energía nuclear”, “la influencia regional”, “el poder de los misiles” y “las capacidades económicas” como los componentes más básicos del poder de Irán y buscaba limitarlos y controlarlos. Fue por eso que Estados Unidos se retiró del acuerdo nuclear, de nombre oficial Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés), en mayo de 2018, para que pueda lanzar una campaña de “máxima presión” y sanciones contra Irán y, con su ayuda, provocar el colapso de la economía iraní.

Era natural que Trump pensaría que con el colapso de la economía de Irán, el poder de la República Islámica en la lucha contra el terrorismo desaparecería automáticamente y el desarrollo del programa de misiles de Irán se detendría.

Incluso esperaba que estas presiones enormes y sin precedentes en la historia de la humanidad llevaran al colapso social y al cambio de gobierno en Irán, pero en la práctica esto no sucedió.

Con todo esto, las malas intenciones de Estados Unidos en la región de Asia occidental se habían visto frustradas repetidamente por la gestión y el juego inteligente de teniente general Soleimani. El derrocamiento del Gobierno popular y legítimo de Bashar al-Asad en Siria no era un objetivo pequeño para el Occidente y algunos Estados árabes en la región de Asia Occidental, ya que no solo los estadounidenses sino también muchos países de la región habían apostado e invertido en él.

El derrocamiento del Gobierno en Irak era otro objetivo que los estadounidenses no parecían mostrar, pero una revisión del conjunto de políticas y doctrinas militares y de seguridad aplicadas mostró que en la realidad Washington buscaba también cambiar el sistema político iraquí.

El hecho de que los grupos terroristas de Al-Qaeda y Daesh, así como otros grupos terroristas en la región sean creados por los planes estadounidenses y saudíes es obvio, como admitieron en su momento tanto la exsecretaria de Estado de EE.UU. Hillary Clinton como Donald Trump.

Se hicieron enormes inversiones para formar estos grupos terroristas, y durante los años 2003 a 2017, gran parte de los miles de millones de dólares destinados a la guerra de Irak, con los que Trump era muy crítico, se destinó a la formación de estas bandas takfiríes.

Incluso durante la guerra contra Daesh en Irak, los estadounidenses bombardeaban constantemente las posiciones de las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) y el ejército iraquí o enviaban paquetes de ayuda militar a Daesh en el campo de batalla, y luego lo justificaban con negación de los hechos o diciendo que “se cometió un error”.

Soleimani frustró las conspiraciones de los enemigos

De hecho, fue el general Soleimani quien, con su valentía y sacrificios, despilfarró todas las inversiones de Estados Unidos, Arabia Saudí y otros aliados de Washington en la región de Asia Occidental, y frustró todos sus planes.

Incapaz de confrontar directamente a Soleimani, Estados Unidos finalmente apuntó en un acto de cobardía su vehículo cerca del aeropuerto de Bagdad en Irak el 3 de enero de 2020, y lo martirizó junto con varios otros, incluido Abu Mahdi al-Muhandis, subcomandante de Al-Hashad Al-Shabi.

Horas después del ataque, el Departamento de Defensa de EE.UU. (el Pentágono) emitió una declaración en la que decía que el ataque al automóvil de Qasem Soleimani fue ordenado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Soleimani, señor de los corazones

Por tanto, una de las razones del asesinato de Qasem Soleimani puede considerarse el miedo de los estadounidenses y algunos gobiernos de la región de la popularidad que el general iraní había alcanzado entre los pueblos de la región.

Soleimani no solo era un comandante popular para los iraníes, sino que el nombre de hach Qasem se definía en toda la región como un mundo de esperanza y refugio.

Además de gestionar guerras contra los grupos terroristas y takfiríes en la región, especialmente Irak y Siria, el general Soleimani también jugó un papel importante en frustrar la sedición entre kurdos y turcomanos en Irak, especialmente en el conflicto de Tuz Jurmatu en el norte de la provincia central de Salah al-Din, y no permitió que los enfrentamientos limitados entre ellos se convirtieran en una guerra a gran escala en 2016, lo que pueden confirmar los comandantes kurdos y turcomanos en la región.

Otro motivo del asesinato de Qasem Soleimani por Estados Unidos fue el fracaso del nuevo plan Sykes-Picot para dividir a los países de la región. El objetivo de este plan era dividir el noroeste de Irán, el norte de Irak, el norte de Siria y partes de Turquía para expandir el dominio y la influencia del régimen israelí y formar un “Gran Israel” en la región.

Pero las acciones del mártir Soleimani en la región de Asia Occidental frustraron este gran plan, y los estadounidenses se enojaron por el fracaso de su plan y buscaron el asesinato de hach Qasem.

El establecimiento de las fuerzas populares chiíes, suníes y cristianas, con el objetivo de involucrar a todos los grupos étnicos en la lucha contra los terroristas de Daesh y suavizar las viejas diferencias y rencores en la región, fue otra bendición del hach Qasem Soleimani en Asia occidental. A medida que se intensificaban las discrepancias, fue invitado como mediador para resolver el problema entre las tribus y clanes iraquíes. Es más, Qasem Soleimani siempre trataba de resolver las diferencias entre las corrientes políticas iraquíes.

Soleimani, embajador de la paz

A pesar de llevar uniformes militares y luchar contra los terroristas takfiríes, Qasem Soleimani siempre fue un embajador de la paz y pensaba en una paz integral en la región de Asia occidental. En su último viaje a Bagdad que fue el objetivo del ataque de EE.UU., también había dado un paso hacia la paz e iba a reunirse con el entonces primer ministro iraquí Adel Abdul-Mahdi para transmitirle un mensaje a Riad.

Además de todo esto, el general iraní no tenía afiliaciones partidarias ni afiliaciones mundanas, pensaba en un mundo libre de guerras, un mundo lleno de paz donde no hay necesidad de almacenar armas.

Otro motivo del asesinato de general Soleimani por parte de Estados Unidos se debe a que los militantes estadounidenses vieron inseguros para ellos mismo el futuro de la región de Asia Occidental, con la presencia de Qasem Soleimani, y por lo tanto, lo asesinaron, pero ellos desconocen el hecho de que los luchadores por la libertad en el mundo seguirán el camino de Qasem Soleimani en la lucha contra el terrorismo y la hegemonía mundial.

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