El Costoso Repunte para la Lectura en América Latina

Segundopaso - Los países en los que más se lee son India, Tailandia y China, donde sus habitantes, en promedio, leen 9 horas a la semana, naciones cuyas economías han ido al alza en los últimos cinco años, lo que ha ido de la mano con una importante inversión gubernamental en el área de la educación. En América Latina el país en el que más lee, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es la República Bolivariana de Venezuela, con seis horas semanales, aproximadamente.

La UNESCO calcula que hay 2,8% de lectores regulares de libros en México, país donde más del 80% de los mexicanos reportan no haber tomando un libro para leer en 2020.

De acuerdo con el Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, CERLAC, organismo intergubernamental bajo los auspicios de la UNESCO, con oficina sede en Colombia, entrega un importante estudio sobre los mayores consumidores de libros, situando a Argentina entre los primeros puestos, mientras que los chilenos junto a los peruanos, son los más asiduos lectores de revistas y diarios, en el primer lugar.

Tanto en América Latina como en España prefieren comprar libros o pedirlos prestados, sean de primera mano o usados.

La clasificación, de mayor a menor, de los países con mayores cantidades de libros leídos por año, son: España con 10,3 libros, Chile con 5,4, Argentina con 4,5, Brasil con 4,0, Perú con 3,0, México con 2,9 y Colombia, con 2,2. El informe abarca solo seis países e incluye a España, por su nivel de desarrollo, según los parámetros económicos occidentales.

Las razones para leer en estas naciones, van de acceder a conocimientos generales, exigencias académicas, por placer, por actualización profesional, y por exigencias laborales. En tanto, en países como Brasil, España, Colombia y Chile, las razones para no leer surgen de la falta de tiempo, por desinterés o porque no les gusta leer.

Las instancias de las lecturas emergen a expensas de la pandemia, el teletrabajo y la teleeducación o educación a distancia, aumentando el consumo digital de libros en América Latina, según un estudio de la Coordinación de Bibliotecas y Servicios de Información, dependiente de la Escuela Superior de Comercio y Administración de la Universidad Santo Tomás de México, que expone otro antecedente, como es el aumento de la lectura en América Latina y España durante las cuarentenas, que en su etapa más estricta, se incrementó, continuando hasta 2020 con una evolución evidente, devenida de la modalidad de suscripciones.

Según este informe, tanto en México como en Brasil se vieron aumentadas las ventas de libros en 2020, cuyos valores fluctuaron entre 2,99 y 8,99 euros, por ejemplar, con una fuerte presencia de editoriales comerciales que lanzaron ofertas para aumentar sus ingresos económicos.

José Diego González, coordinador del Ecosistema del Libro en la CERLALC, manifiesta en una entrevista para la página web de su entidad, que la situación del antes y después de la pandemia en diversos países fue de contraste, entre el bloque de países como México, Argentina, Colombia, Chile y Perú versus el desmejorado bloque de Centro América, donde había un desarrollo exiguo, ya que las librerías debieron incorporar un canal de comercio electrónico, para superar la situación pandémica.

Según José Diego González, a la gente le interesa tener libros específicos y los buscan para comprarlos, ya que “muchas veces el formato es indistinto para el lector”, sostiene.

Señala, además, que en México las ventas han caído poco, pero la recuperación ha sido lenta, y se explica por el nivel de ingresos económicos en los países latinoamericanos”.

La CERLALC indica que Chile reorientó fondos públicos de su economía al sector editorialista, es decir, a las empresas privadas del sector editorial. Por otro lado, Perú hizo compras para dotar a las bibliotecas públicas, tras años sin hacerlas, tanto en lo físico como en lo digital, y Argentina mantuvo el flujo de compras de libros para las bibliotecas comunitarias, a través del programa estatal “Libro%”, lo que permitió dar empleabilidad a las personas sin trabajo.

Según el séptimo informe de la evolución del mercado digital (que incluye eBooks y audiolibros, entre otros formatos, elaborado por una empresa particular) indica que el mercado digital ha evolucionado, aumentando sus ventas en 19%, tanto en España como en América Latina, encabezado por el país europeo, cuyas ventas aumentaron en 50% en su territorio, mientras que Argentina, Colombia y Chile se repartieron 20%, cada uno, y México, con 16%. Sobre Audiolibros, España igual lidera el nivel, seguido de México y Estados Unidos, respectivamente.

Buscalibre, plataforma comercial para ventas de libros, coincide en que Argentina y Chile lideran las lecturas de libros, indicando más de cinco ejemplares por persona, al año. Le siguen México, con 3,4 libros por año, Colombia con 2,7 y Perú con 1,2 al año. En los mismos resultados, los que gastan más en comprar libros son lectores de Chile y Argentina, seguidos por lectores de Perú, México y Colombia.

Las categorías más demandadas son bienestar en Colombia, mientras que en Argentina, México y Perú, la temática más adquirida es no ficción, temáticas incorporadas en naciones como Cuba, donde sus bibliotecas están cerradas. El presidente de este país, Miguel Díaz Canel, manifestó que las bibliotecas públicas volverán a abrirse cuando venzan, por fin, al Covid19.

La lectura en formato digital, tanto de libros, revistas y periódicos, registró un incremento durante 2021 en México, según las cifras comparativas desde el 2016, según el Módulo sobre Lectura (MOLEC), presentado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) del país azteca, el que señala que en 2021 aumentaron las ventas de ediciones digitalizadas, acogiendo los datos de la Cámara Nacional de la Industria Editora Mexicana (CANIEM), que lo proyectó en 11.999 millones de pesos mexicanos, 35% más que en 2020, en relación con el 2021.

Sin embargo, según la INEGI, luego de 5 años, bajó el número de lectores de libros en 9,2%, pero, en promedio de libros leídos, durante los últimos 12 meses, aumentó, situándose en 3,7% de ejemplares de libros por lector, produciéndose un fenómeno de lectores que aumentaron su hábito y lo incrementaron para sí. Es decir, en términos cuantitativos, intensificaron el número sus lecturas.

Pese a todo esto, en México se ha reducido el público lector, dadas las estadísticas de 2016, ya que el universo de ese año era 9,2 veces más de quienes lo hicieron durante 2021, con 3,7 ejemplares leídos, al año.

Actualmente se leen más libros, debido al incremento de lectores de libros en los últimos doce meses, los cuales, en promedio, pasan más tiempo en sus casas, según detalla el INEGI.

Los datos disponibles muestran que en 2018 se leían 3,1 libros al año, en 2019 3,6 y en 2020, la cifra fue de 3,7 libros, por año.

9 de cada 10 lectores poseen educación superior o un grado de la misma, en tanto que declararon leer algún otro tipo de material de lectura. En el mismo estudio, las estadísticas señalan que 41,6 leen por profesión o estudios, 25 por cultura general, y 11,6 por su religión. 70% de los lectores de libros los prefiere en papel, leerlos en sus casas, centro de estudio o trabajo.

De acuerdo con INEGI, en el país se leyeron, en los últimos 12 meses, un promedio de 3,7 ejemplares, lo que no se alcanzaba desde 2017. Entre los motivos para no leer en este país, figuran falta de tiempo e interés, motivación o gusto por la lectura.

Por el contrario, las motivaciones para leer muestran que el entretenimiento, el trabajo y los estudios quedan de manifiesto tras el estudio.

Entre 2017 a 2021 el porcentaje de libros digitales adquiridos en México pasó de 6,8 a 21,5 %, al tiempo que el perfil de las lecturas corresponden a literatura (36,1%), de experticias o por profesión y formación (30,8%), existiendo en 2021 tres veces más lectores digitales, que en 2016.

En Perú la Dirección de Libro y la Lectura del país, indica en su último reporte, datado en diciembre de 2020, que una adquisición fiscal de libros impresos no se hacía desde hace 14 años. En la oportunidad se constató que hubo un descenso en los últimos tres años en el nivel de lectura, considerando el ciclo entre los años 2017 a 2019, si se compara con 2016, con un leve aumento en las lecturas, situándose en 0,2%.

El Instituto de Opinión Pública del Perú indica que los peruanos no leen más de tres libros por año, y en paralelo, la empresa encuestadora Datum Internacional en un trabajo de consulta a más de 1200 peruanos, señalaron que el 20% de los padres no tenían tiempo para leer con sus hijos. Igualmente, el 70,2% de los peruanos no tienen tiempo para leer, y al 29,5% de los peruanos, no les gusta leer. El ministerio de Cultura del país señala que no existen hábitos de lectura en Perú, lo que explica los motivos.

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Otra nación con problemas económicos para el fomento de la lectura es Guatemala, que en 2020 dejó de imprimir más de un millón de libros, debido a la crisis del Covid19, incluso, algunas librerías perdieron el 25% de sus ventas, y otras solo el 5%, como el Fondo de Cultura Económica en este país.

Entre 2018 a 2019 la Asociación Gremial de Editores de Guatemala registró un aumento del 24% en el registro ISBN, no pudiendo anticipar la situación que se vendría con la pandemia.

Manuel Arismendi, Segundo Paso

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