publicado el: 28 marzo 2022 - 01:00
Estados Unidos, la Tierra de las Eternas Violaciones a los Derechos Humanos

Segundopaso - Si usted vive en Estados Unidos, es latino, afrodescendiente, asiático o de cualquier otro origen que no sea “caucásico” o “blanco”, hay malas noticias, usted tiene más posibilidades de ser asaltado o ser asesinado por la policía de cualquier Estado de la Unión Americana. Tampoco es casualidad que los “malos” de las películas de Holywood sean las víctimas en la vida real.

A esta triste afirmación se llega cada cierto tiempo, debido a las graves violaciones a los derechos humanos que las fuerzas represivas estadounidenses perpetran contra las capas más empobrecidas o desconectadas de los poderes fácticos del país, por lo que están en una posición de vulnerabilidad.

Ya a mediados de marzo de 2022, un juez federal dio a conocer un nuevo vídeo que registró la actividad de la Patrulla de Caminos del Estado de California (CHP, en sus siglas en inglés) el 31 de marzo del año pasado 2021, donde se muestra el asesinato de Edward Bronstein, estadounidense de origen mexicano de 38 años, mientras era agredido por varios oficiales, pese a gritarles varias veces que no podía respirar, al ser sometido forzosamente.

En el registro, que dura 18 minutos, se observa a Bronstein en posición de rodillas y esposado encima de una colchoneta, previo a haber sido reducido por cinco policías que lo inmovilizaron forzándolo de rodillas sobre su espalda para obligarlo a practicarle un test de sangre, por ser sospechoso de manejar su vehículo drogado, pese a que les dijo que se haría el examen de forma voluntaria

La familia de la víctima demandó a la CHP y a los policías, manifestando que usaron fuerza  “excesiva y objetivamente irrazonable” hacia Bronstein, quien estaba “desarmado, restringido y rodeado de agentes del orden uniformados”, sostiene el libelo acusatorio.

Tanto el asesinato de Bronstein como el de George Floyd son similares, con dos meses de diferencia, ya que Floyd fue muerto el 25 de mayo de 2020 por el agente del Departamento de Policía de Minnesota, Derek Chauvin, hecho que quedó registrado en vídeo digital, mediante imposición del cuerpo del agente contra el cuello de la víctima por un lapso de casi 10 minutos, quejándose de que no podía respirar.

Por este hecho se registraron grandes protestas en todo el territorio de los Estados Unidos, los mayores en la historia, en demanda de que las autoridades pusieran fin al racismo y a la violencia que por defecto posee la policía.

De igual forma, la comunidad asiática también ha denunciado hechos racistas, como el ocurrido en tres spas de Atlanta, donde ocho personas fueron masacradas, de las cuales seis eran mujeres de origen asiático.

Russell Jeung, cofundador de “Stop AAPI Hate”, señaló a la prensa que estos hechos se explican por el incremento de actitudes racistas propiciadas, en su momento, por el clima anti chino que dejó el expresidente Donald Trump, al iniciarse la pandemia de Covid19.

Más que un hábito, ya que es una característica modificable, Estados Unidos posee una cultura y tradición de violar los Derechos Humanos. Esto se sustenta en las innumerables violaciones a los derechos básicos cometidas contra civiles durante su historia, las que hace extensivas al quebrantamiento de los Derechos de la Infancia y Adolescencia del país, demostrado en recientes registros audiovisuales que grafican este tipo de prácticas, expresadas en cómo el exagente policial, Shawn Guetschow, usa la misma miserable táctica en el asesinato del ciudadano afroamericano, George Floyd, esta vez, contra una niña de 12 años, a quien el expolicía puso su rodilla en el cuello, durante una trifulca acaecida en el comedor de su escuela el 4 de marzo de este año.

Las imágenes fueron liberadas el viernes 18 de marzo de 2022 por funcionarios del sistema educativo de Kenosha, Estado de Wisconsin, demostrando la cruel tradición inhumana en que son formadas las fuerzas policiales norteamericanas contra los civiles.

Además, el exagente policial que trabajaba como guardia de seguridad en el establecimiento educacional, según se pudo conocer en el registro digital, se le observa cómo interviene y agrede a la alumna, la que cae al piso, y en el intertanto, se golpeándose su cabeza contra un mueble. A continuación, el agresor pone la cabeza de la niña contra el piso, para, imponerle su rodilla contra el cuello durante, al menos, 30 segundos, para finalmente, esposarla y expulsarla del comedor.

Esta acción de violencia, ejercida por el expolicía norteamericano, produjo que se pidieran cargos penales contra el agresor, hecho que dejó a la niña en terapia neurológica, en procura de tratar sus lesiones, de acuerdo con Jerrel Perez, padre de la adolescente, quien junto a activistas de los Derechos Humanos de Kenosha, Milwaukee y Chicago, condenaron los hechos y los compararon con el asesinato de Floyd a manos de la policía, informó el periódico, Milwaukee Journal Sentinel.

Este par de hechos son solo dos muestras del universo de las violaciones a los Derechos Humanos, cometidas por la oficialidad, “establishment”, de los Estados Unidos contra sus ciudadanos, lo que se ve incrementado con el uso de las armas y la permisibilidad de las autoridades del país, nación que según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo, entre 2017 a 2021, pasó a dominar del 32 al 39% de las exportaciones de armamento mundial, gracias a contratos firmados con 103 países, especialmente, con naciones asiáticas y regímenes monárquicos árabes, triplicando a Estados como Rusia.

Dos mezclas explosivas, tanto en lo nacional como en lo internacional, provocan la inseguridad de las personas dentro y fuera de los Estados Unidos, cuyos componentes lo integran la violación a los Derechos Humanos, la cultura de violencia interna y el armamentismo, que catapultan al país al primer lugar dentro de los peores índices.

En dicho contexto, el complejo militar industrial de los Estados Unidos saca las cuentas más alegres, por la exportación y volumen de ventas hacia esos 103 países, los que destinan millonarios botines estatales a las arcas privadas de los grandes oligarcas de la guerra, quienes pueden tranquilamente regenerar sus generaciones familiares, alimentadas por la muerte, el dolor y la herida de millones de seres humanos, víctimas de las guerras fratricidas encabezadas por Estados Unidos y sus aliados de Europa, y a decir, por su brazo armado la OTAN, que busca con ahínco un espacio para este nicho comercial militarista, con el cual seguir llevando cuantiosas sumas a sus haberes y a las cotizaciones del mercado de valores.

También puede leer: Estados Unidos, Los Carceleros Del Mundo

Todos estos antecedentes son posibles que se vuelvan a reiterar gracias a que Estados Unidos actúa con total y plena impunidad, tanto por intimidación como por alianzas con otros gobiernos y regímenes a los cuales apoya en la arena internacional, los que votan las resoluciones o cumplen a cabalidad las agendas de injerencia en sus propios países.

Tan solo los gobiernos con países independientes pueden denunciar esta situación y exponerla en las instancias y foros internacionales, de tal manera que esta tradición criminal de violar los Derechos Humanos no sea tan fácil de llevar a cabo por Estados Unidos, el que elabora informes falsificados contra naciones y gobiernos populares para apostar por una política de empate o para ocultar sus propios crímenes, con el fin de que sus presidentes no sea llevados nunca ante tribunales internacionales para ser juzgados.

Código para noticias 2310

etiquetas

Su comentario

Usted está respondiendo
Indicio de comentario
1 + 4 =