publicado el: 8 noviembre 2022 - 00:56
Paz oprimida, Acción Heroica

Islam al Día - La firma del tratado de paz entre Imam Hasan (La paz sea con él) y Muawiya es una de las acciones blandas y efectivas en la historia del Islam, que salvó a los musulmanes y expuso la verdadera y sucia cara de Muawiya. Esta táctica provocó la fundación del levantamiento de Ashura debido a los escándalos de la dinastía Omeya y la conciencia de los musulmanes. En el aniversario de la firma de este histórico acuerdo, lo revisaremos juntos en los medios de Islam al día.

El Imam Hasan (P) alcanzó el Imamato en el año 40 de la hégira y después del martirio del Imam Ali (P), quien en sus últimos días estaba luchando contra Muawiya, hijo de Abu-Sufian. Muawiya fue el gobernante de Siria que fue designado para este cargo durante la época de Uzman, el califa anterior.

Debido a la corrupción política y económica, Imam Ali (P) creyó desde el primer día que Muawiya debía ser destituido del poder. Por eso, en los primeros días de su gobierno, escribió una carta a Muawiya y nombró a otra persona en su lugar. Pero él no siguió la orden de quien era el sucesor del Profeta Muhammad (P.B) y el gobernante legítimo, y comenzó a confrontar al Imam Ali (P).

Pero, ¿por qué el Imam Ali (P) no estaba de acuerdo en mantener a Muawiya en su puesto? ¿De qué manera gobernaba que Ali (P) no podía permitirlo?

El gobierno de Muawiya se caracterizó por la tiranía y la dictadura. Era una persona déspota y corrupta. No permitió que nadie lo criticara, solía arrestar a sus críticos y matar a algunos de ellos. Peor aún, le dio el color de la religión a esta tiranía y dictadura, pues dijo a la gente que Dios quería que fuera el gobernante, y por lo tanto sus siervos, no debían estar en contra de la voluntad divina.

En su gobierno no hubo transparencia financiera ni justicia económica. La participación de algunos grupos e individuos influyentes en los fondos de la sociedad fue varias veces mayor que la de las masas comunes. A través de la distribución de dinero, obtendría el consentimiento de los líderes tribales y grandes personajes nómadas, los compraría con dinero para dar paso hacia sus intereses y fortalecer su poder. También vivía en medio del lujo y la extravagancia y nunca aceptó la tradición de la vida sencilla de los musulmanes, que es un principio islámico. Por ejemplo, el centro de su gobierno fue el Palacio Verde, considerado uno de los edificios más lujosos de la época.

Otra característica de su gobierno fue que mantuvo a las personas dignas cautivas, mientras dio el poder a elementos corruptos. Por supuesto, es natural que un gobierno descarriado no pueda tolerar a las buenas personas, porque estas definitivamente se oponen a la desviación y la corrupción. Como Abu Dhar, a quien Muawiya exilió a los desiertos de Rabzah. Abu Dhar era una persona de quien el Mensajero de Dios (P.B) dijo sobre él: El sol no ha proyectado una sombra sobre alguien más veraz que Abu Dhar.

Algunos historiadores han resumido toda la historia en una frase: "Muawiya convirtió al gobierno islámico en una monarquía autocrática".

Así como el Imam Ali (P) no toleró la presencia de Muawiya e hizo todo lo posible para sacarlo del poder, el Imam Hasan (P) tampoco aceptó esta desviación como el próximo Imam que era. En los últimos días de su vida, el Imam Ali (P) había preparado un ejército para enfrentar a Muawiya, pero su contrataque dejó este trabajo inconcluso.

Cuando el Imam Hasan (P) asumió el liderazgo de la comunidad, decidió enfrentarse al ejército de Muawiya que estaba acampando en Iraq. Por esta razón, preparó un ejército de la gente de Kufa y sus alrededores. Las tropas del Imam anunciaron su disposición a defender el Islam puro y escucharon las últimas órdenes del comandante, acordaron ir a sus hogares y reunirse nuevamente por la mañana.

Cuando se le informó a Muawiya de la situación, este envió gente por la noche para engañar al ejército del Imam Hassan (P) difundiendo rumores de paz entre los dos, ofreciendo sobornos y dinero. Con la implementación de este plan, solo quedó un pequeño número de seguidores y soldados del Imam Hasan (P). Incluso Ubaidullah Ibn Abbas, el comandante de la división, lo dejó solo y se unió a Muawiya.

Esta traición también continuó hacia la gente más cercana del Imam Hasan (P), de modo que sus compañeros que estuvieron con él y que se suponía que debían unirse a su ejército al día siguiente, también lo abandonaron y lo dejaron solo.

Esta soledad hizo que el Imam (P) estuviera en una posición de debilidad y las personas sin escrúpulos y oportunistas se aprovecharon esta oportunidad. Cuando el Imam Hasan (P) se levantó para el rezo de la mañana y durante la oración, lo atacaron y golpearon, hiriendo su muslo, ya que se encontraba indefenso y sin compañeros.

El gobernante de la ciudad de Madain en Iraq, quien fue designado para gobernar esta ciudad desde la época del Imam Ali (P), trasladó al Imam a su lugar de residencia, lo cuidó y trató. Muawiya logró disolver el ejército del Imam Hasan (P) con rumores y promesas engañosas y falsas, incluso anunció que estaba dispuesto a pagar una gran cantidad de dinero como recompensa a quien matara al Imam (P). Con el anuncio de esta promesa, muchos se sintieron tentados y beneficiarse de la recompensa anunciada.

Por otro lado, un grupo de líderes tribales de Kufa, que previamente habían prometido lealtad al Imam Hasan (P), le escribieron en secreto a Muawiya diciéndole que escuchaban sus órdenes y lo alentaron a ir a Iraq, prometiendo que tan pronto como llegara a Iraq, harían que el Imam se rindiese ante él.

Por lo tanto, el Imam Hasan (P) estaba bajo presión por todas partes. Estas deslealtades y el incumplimiento de la promesa llegaron a sus oídos, al mismo tiempo que la noticia de que el comandante de la división se había unido a Muawiya. El Imam Hasan (P) estaba seguro de que la gente de Kufa no solo no lo apoyaría, sino que también se uniría al enemigo.

Por lo tanto, encontró imposible la lucha y continuar la guerra con Muawiya sería una forma de suicidio. Por esta razón, acordó escribir un tratado de paz condicional. Curiosamente, Muawiya no cumplió con ninguna de las disposiciones de este acuerdo y así registró su nombre como un criminal mentiroso en la historia.

El contenido de este acuerdo de paz es el siguiente:

Artículo 1: El Imam Hasan (P) confía el gobierno y el liderazgo a Muawiya, siempre que él se comporte de acuerdo con las instrucciones del Sagrado Corán y del Profeta Muhammad (P.B).

Artículo 2: Después de Muawiya, el califato pertenecerá al Imam Hasan (P) y si le ocurre algo, Imam Husáin (P) se hará cargo de los asuntos de los musulmanes. Además, Muawiya no tiene derecho a elegir a alguien como su sucesor.

Artículo 3: Debe detenerse la herejía de maldecir e insultar al Imam Ali (P) y maldecirlo mientras se reza.

Artículo 4: La cantidad de cinco millones de Dirhams que está disponible en la tesorería de Kufa está excluida de la entrega al gobierno a Muawiya y debe gastarse bajo la supervisión del Imam Hasan (P). Además, Muawiya debe distribuir la cantidad de un millón de dirhams entre los sobrevivientes en la guerra del Camello y Safin que fueron asesinados en el ejército del Imam (P).

Artículo 5: Muawiya se compromete a que todas las personas, incluidos los habitantes de Hiyaz, Siria e Iraq, de cualquier raza que sean, estarán a salvo de su persecución y hostigamiento. No procesarán a ninguno de ellos por sus actividades pasadas contra el gobierno de Muawiya.

Además, Muawiya perdonará a todos los compañeros del Imam Ali (P) que se encontraban entre sus oponentes, dondequiera que estén, y se compromete a no molestara ninguno de ellos. La vida, la riqueza y el honor de los Shi'tas y seguidores de Ali estarán a salvo, no deben ser perseguidos y no se les debe causar el menor inconveniente. Los derechos de ninguno de ellos deben ser usurpados, de igual forma sus propiedades.

Además, no debe haber ningún peligro desde el área de Muawiya hacia el Imam Hasan (P) y el Imam Husáin (P) o para cualquiera de los miembros de la familia del Profeta Muhammad (P.B) y no debe haber una sola amenaza para ellos en ningún momento.

Al final del acuerdo, Muawiya se comprometió a respetar todos los artículos e implementarlos puntualmente. Tomó a Dios como testigo sobre este tema, y todos los ancianos y políticos de Siria también testificaron, pero según informes históricos posteriores, nunca cumplió con los términos de este acuerdo.

Paz oprimida, Acción Heroica

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Pero, ¿por qué el Imam (P) firmó un tratado de paz con Muawiya?

El Imam Hasan (P) en respuesta a una persona que criticó el tratado de paz, declaró los factores y causas de su acción de la siguiente manera:

“Porque no tenía ayuda para luchar contra Muawiya le dejé el gobierno a él. Si tuviese compañeros, lucharía con él día y noche para recuperar el poder de las manos de este corrupto. Conozco bien a los kufíes y los he probado muchas veces. Son corruptos y no se reforman, no son leales, no se apegan a sus compromisos y tampoco están unidos. En el exterior, expresan su devoción e interés por nosotros, pero en realidad están con nuestros enemigos”.

Aquel líder celestial que estaba profundamente molesto y afectado por la pereza y falta de cooperación de sus compañeros, pronunció un día un sermón y dijo:

“Me asombra la gente que no tiene religión ni vergüenza. ¡Ay de ustedes! Muawiya no cumplirá ninguna de las promesas que les hizo a cambio de matarme. Si prometo lealtad a Muawiya, manejaré mi vida personal mejor que ahora, pero si el gobierno cae en sus manos, él no permitirá que la religión del Profeta sea implementada en la sociedad. Lo juro por Dios, si debido a su pereza y deslealtad, tengo que entregar el gobierno de los musulmanes a Muawiya, pueden estar seguro de que nunca verán un rostro feliz bajo su régimen y estarán sujeto a todo tipo de acoso y abuso.

El futuro es tan claro como el día para mí. Veo que mañana vuestros hijos estarán a la puerta de la casa de sus hijos y pedirán agua, pan y derechos. Los derechos y riquezas que Dios ha dispuesto para ellos, pero Muawiya y los futuros gobernantes de este malvado califato los privarán de sus derechos y riquezas”.

Luego el Imam agregó: “Si tuviera compañeros que cooperaran conmigo en la guerra contra los enemigos de Dios y el pueblo, nunca hubiese dejado el gobierno a Muawiya, porque el gobierno debe estar en manos de personas dignas para que puedan mover la sociedad hacia la prosperidad. Por lo tanto, Dios solo ha permitido que el Profeta Muhammad (P.B) y Ahlul-Bait (P) gobiernen, porque son las personas más sabias y dignas”.

El Imam Hasan (P), que era muy consciente de la naturaleza perversa del gobierno de Muawiya, pronunció un discurso en la asamblea en la que estaba presente Muawiya y dijo: "Juro por Dios que mientras los asuntos de los musulmanes estén en manos de los Omeyas, los musulmanes no verán la prosperidad ni bienestar".

Y esta fue una advertencia para los iraquíes que no se unieron a la guerra contra Muawiya debido a la pereza y la esperanza de tranquilidad y comodidad, sin saber que nunca lograrían sus sueños e ilusiones bajo este gobierno.

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