Bizat y la buena nueva de la llegada de Hazrat Muhammad (P) en Libros Sagrados

La promesa y la anunciación de la llegada del Profeta del Islam es un asunto de gran importancia para estudiar en los Libros Sagrados de las religiones divinas.

Entre los musulmanes una de las grandes festividades es la de Bizat, el día en que fue revelada la primera aleya divina al bondadoso Mensajero, el Gran Profeta Muhammad (la Paz sea con él y sus descendientes), en la cueva de Hira; la cual afirma:

 اقْرَأْ بِاسْمِ رَبِّكَ الَّذِي خَلَقَ

Recita en el nombre de tu Señor, el Cual ha creado”

(sura “Lo que está suspendido”/ 96:1)

El día 27 del mes de rayab del año 13 antes de la hégira (610 a.C), cuando el Hazrat Muhammad (P) aún vivía en la Meca, fue elegido para la misión profética por parte de Dios. En ese entonces el Gran Profeta contaba con cuarenta años de edad y había pasado muchas dificultades y esfuerzos en el sendero para alcanzar la felicidad, la conciencia y la guía de la gente.

Después de la revelación divina por medio de Gabriel, el descenso de las aleyas divinas y ser elegido como Profeta lo que tenía una gran importancia, era los objetivos de la Bizat o su elección como Profeta. Objetivos tales como: invitación al monoteísmo, levantamiento para establecer la justicia, luchar en contra de la ignorancia y el fanatismo, fortalecer y elevar el nivel de los pensamientos y la reflexión, terminar con los problemas entre la gente y recitar las aleyas y los preceptos divinos para la gente, que eran obligación del Gran Profeta realizar por ser el último de los profetas divinos.

La cueva de Hira se encuentra en una de las montañas en las afueras de la Ciudad de La Meca a la cual el Profeta (P) se dirigía constantemente para orar y desde donde hablaba con Dios y fue en esa misma cueva donde fue elegido como Mensajero de Dios. En ese entonces la gente se dedicaba más a la adoración de los ídolos o a otras religiones, por ello Dios por medio de Hazrat Muhammad, invitó a la gente al monoteísmo. Entonces, los musulmanes consideran el 27 del mes de rayab un día bendito por ello lo festejan.

Recordar a Hazrat Muhammad (P) en Libros Sagrados

La promesa y la anunciación de la llegada del Profeta del Islam según lo que directamente está confirmado en el sagrado Corán en el sura “La Vaca” 2:146, sura “Los Rebaños” 6:19; sura “Los Lugares Elevados” 7:157, sura “La Fila” 61:6, ha sido también mencionada en la Tora y los Evangelios, y sus especificaciones eran tan evidentes que cuando los creyentes en los Libros vieron a este honorable hombre, lo reconocieron y encontraron que era ese mismo profeta que Moisés y Jesús (la paz sea con ellos dos) habían anunciado su llegada.

Entonces, el nombre del Profeta del Islam y su nombramiento como profeta han sido mencionados abundante y explícitamente en los libros de los Evangelios y la Tora original, que por las alteraciones realizadas en estos Libros durante el transcurso de los años, estos asuntos han sido suprimidos, pero al mismo tiempo tanto en la Tora como en los Evangelios existen asuntos que no puede atribuírsele a otro más que al Profeta del Islam, y a continuación los mencionamos en forma resumida:

Actualmente, en la Tora en la parte del Antiguo Testamento, en el Deuteronomio 18:18-19 leemos que el Profeta Moisés (la paz sea con él) dijo a los Hijos de Israel: »…y Dios me dijo: “…haré surgir un Profeta de entre su hermanos, que será como Moisés, pondré Mis palabras en sus labios, y él hablará diciendo lo que Yo le ordenaré”. «

Lo que es evidente es que este profeta es el honorable Muhammad (P) y no el Profeta Jesús (la paz sea con él), porque la Torá ha presentado al honorable Ismael como hermano de los Hijos de Israel y el profeta que fue elegido de entre los descendientes de Ismael y fue elegido como el último de los profetas, no puede ser el Profeta Jesús. Los demás sucesores del Profeta Moisés pertenecen a la descendencia del Profeta Isaac y a los Hijos de Israel.

En la Tora en la parte del Génesis 16: 11-12 dice que además le dijo el ángel de Jehová: “He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción. / Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará”.

Así también en otra parte del Génesis 25:17 encontramos: “…la descendencia y los hijos de Ismael constantemente se encontraban en guerra con sus hermanos”. Por lo tanto, es ciertamente evidente que los Hijos de Israel pertenecen a la descendencia de Isaac hermano de Ismael quienes constantemente se encontraban en pugna con Ismael y según la Tora el profeta que vendrá será de los descendientes de Ismael y el Gran Mensajero del Islam es también descendiente del honorable Ismael.

A continuación, veamos algunas de los versículos del Evangelio de Juan:

• “Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Periklytos (Consolador), para que esté con vosotros para siempre».”. Juan, 14:16.

• “Mas Periklytos (el Consolador), el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho”.  Juan, 14:26.

• “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Periklytos (Consolador) no vendría a vosotros; más si me fuese, os lo enviaré. / Y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. / De pecado, por cuanto no creen en mí; /  de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más; /  y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya juzgado./ Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar./ Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir./ El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber./ Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber”. Evangelio de Juan 16: 1-15.


Una explicación de los versículos anteriores: El nombre, Perikleitos o Periklytos, significa lo mismo que Ahmad o Muhammad en árabe.

Antes del islam no había discrepancia entre los eruditos cristianos y comentaristas de la Biblia de que Perikleitos[1] era o no el profeta prometido en este Libro Sagrado, incluso algunos de los cristianos se llamaron a sí mismos “los prometidos de la Biblia” y hasta se hicieron llamar con ese nombre.

William Muir en una de sus obras de 1848 gregoriano asentó que un hombre de Asia Menor llamado منتس» “Muntes” se presentó como enviado y dijo ser el Perikleitos prometido en la Biblia y un grupo también lo aceptó.

Pero los eruditos cristianos después del islam cuando vieron el vocablo Perikleitos en este versículo lo tradujeron como el que da descendencia y dijeron que se refería al Espíritu Santo para borrar la buena nueva de la reaparición del Imam Mahdi (que Dios apresure su reaparición). Por ello con numerosas causas puede comprobarse que Perikleitos, no es el Espíritu Santo sino que es ese mismo profeta prometido que es “Hazrat Muhammad”, y la opinión de los sabios cristianos es refutada ya que existen aleyas que anuncian la buena nueva de la aparición de alguien después del Profeta Jesús (la paz sea con él):

a) Su venida estuvo condicionada por la ida de Cristo, y la venida del Espíritu Santo no estaba condicionada a tal condición, ya que el Espíritu Santo había venido a Cristo muchas veces antes, y había entregado el mensaje divino; si hubiese sucedido así la palabra de Jesús se invalidaría, ahí donde dijo que “mientras yo esté el no estará”.

b) Él es el otro Perikleitos que para siempre y hasta la extinción del mundo su personalidad y religión gobernarán la humanidad. Si Perikleitos fuese el Espíritu Santo, el otro Parakleitos sería el otro Espíritu Santo y este asunto hace dudar las creencias de los mismos cristianos que dicen que Dios se manifiesta en las tres personas de “el Padre”, “el Hijo” y “el Espíritu Santo”. Debido a que incrementa el número de personas de tres a cuatro o más, esto se opone a lo que claman respecto a la Trinidad.

c) Él, respecto a Jesús, atestiguó que lo confirmará. Si es el Espíritu Santo, es necesario que se revele también a personas que no sean profetas divinos; y deberá completar la religión de Jesús y decir aquello que no dijo Jesús, y otorgará a este honorable gloria y sublimidad, es evidente que los profetas tienen la misión de completar la religión de Jesús y no es obligación del Espíritu Santo que es un ángel, y si fuese obligación del Espíritu Santo su realización, entonces ¿qué necesidad había de cada uno de los profetas divinos?

d) El Espíritu Santo no es el director del mundo ya que la dirección espiritual y anímica es responsabilidad de los profetas y el Espíritu Santo no se revela a la gente, como para atar a las personas a algo y detenerlas de algo.

Con una mirada a la conducta y especialidades del gran Profeta del Islam podemos observar que todas esas singularidades que el Profeta Jesús indicó y recomendó a los cristianos que lo sigan se encuentran reunidas en el Profeta del islam:

1) El Profeta del Islam al igual que el Profeta Jesús es humano y profeta;

2) Uno de los apelativos del Profeta Muhammad es “Raís al-jala’iq”, es decir el dirigente de todo el mundo;

3) El Corán repetidas veces ha atestiguado respecto al Profeta Jesús y su legitimidad en la misión;

4) Nunca habla por sí mismo, y lo que dice es la revelación divina que Gabriel recibió de Dios;

5) Ha informado del futuro de cosas, como la conquista romana en la primera aleya del sura Roma. Y también ha informado de las narraciones que se refieren a los eventos del final de los tiempos.

En conclusión, en las aleyas del Corán, tal y como en La Vaca 2:146, Los Rebaños 6:19, Los Lugares Elevados 7:157, Saf 61:6 y otras, habían anunciado la venida del Profeta del Islam y el Corán ha enfatizado repetidamente este punto al censurar los judíos y cristianos que consideraban al Profeta del Islam como uno de entre ellos mismo, pero después de haberse aclarado la legitimidad de este honorable se negaron a seguirlo y se descarriaron.


[1] La Pshittha siríaca, aunque escribe «Parakleita», no da ni siquiera en el glosario su sentido o significado. Pero la Vulgata lo traduce como «consolador» o «confortador». Si no estoy equivocado, la forma aramea debe haber sido «Mhamda» o «Hamida» para corresponder.

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