Aceptación de la sucesión por octavo Imam (P) (Parte II)

Islamaldia - En el artículo anterior hablamos sobre las razones y los resultados de la sucesión del octavo Imam, dijimos que Mamun, según sus cálculos, había llegado a la conclusión de que, para fortalecer los cimientos de su trono, debía elegir al Imam Reza como su sucesor.

Mamun mandó a uno de sus parientes y algunas personas a Medina para buscar al Imam y solicitar que los acompañara, también le mencionaron el tema de la sucesión. El Imam se resistió a esta solicitud, pero tras el envió de repetidas cartas y ante la insistencia de Mamun al Imam, determinó que no tenía más remedio que aceptar lo que él quería.

Pero, cuando el Imam decidió abandonar Medina, junto a sus allegados fueron a visitar la tumba del Mensajero de Dios y lloraron en voz alta y se despidieron del Profeta (la Paz y las Bendiciones de Dios sean con él), y en respuesta de una persona que le preguntó el motivo de este hecho, dijo: “Moriré en otra tierra y estoy alejándome de mi bisabuelo”. También dijo a su familia que llorasen por él, porque este viaje es irreversible.

Al hacerlo, el Imam dejó en claro a aquellas personas que estaban contentos con la decisión de Mamun de elegir al Imam, como heredero del poder, que no hay ninguna razón para esa felicidad, y que el viaje no tendría un final feliz, y que se veía obligado a realizar ese viaje.

Por otro lado, el Imam no llevó a ninguno de los miembros de su familia con él y así mostró su insatisfacción con el viaje que tenía un destino desconocido.

Entonces, el Imam se fue a la ciudad de Merv con los enviados de Mamun.

Los enviados intentaron no pasar por las ciudades con mayor número de seguidores del Imam, pero esto hizo que otra gente lo viera de cerca y mirara el carácter y el comportamiento de un Imam noble e inocente.

En todas las ciudades fue divulgada la noticia, que el Imam estaba yendo a la corte, con el objetivo de confirmar el gobierno.

El culmen de la recepción pública fue en la ciudad de Nishapur, donde, alrededor de 20,000 a 24,000 personas citaron solo las palabras de Imam en aquel día. En aquel lugar, los ulemas y la gente le pidieron al Imam que les contara un Hadiz sobre las palabras del Profeta (P). En ese momento, el Imam narró un Hadiz del Profeta y mencionó los nombres de cada narrador de este hadiz, que respectivamente eran sus padres y el Profeta, y que finalmente el Profeta había citado las palabras de Dios Todopoderoso: “la palabra “No hay Dios excepto Dios” es mi ciudadela fuerte, quien entra en ella, estará a salvo de mi tormento”; pero después de un silencio, dijo: “este Hadiz tiene una serie de condiciones y normas y yo soy una de sus condiciones”.

En realidad, el Imam como los primeros días del islam, llamó al pueblo al monoteísmo y a la servidumbre a Dios y les hizo reflexionar y les mostró que el monoteísmo puede salvar a una persona cuando conoce a su Imam y recibe a la religión de su fuente correcta. Incluso el monoteísmo será obtenido cuando lo recibimos de una fuente divina, y no de aquellas que consideran que Dios es materialista y tiene pies y manos, o en algunos casos, narran historias sobre Dios, de las cuales Dios exaltado es absuelto.

Aquí, el Imam implícitamente transmitió a la audiencia que su legitimidad es a través de Dios y el Mensajero de Dios y la relación con el Imamato, y no a través de Mamun y su designación. De hecho, Mamun, no había agregado nada a la posición de Imam con esta designación. Debido a la multiplicad de narradores, que todos son Imames inocentes, este Hadiz se conoce como el hadiz de la cadena dorada (Hadith al-Silsilah al-Dhahab, en árabe).

Después de que el Imam llegó a Merv, Mamun y sus tropas fueron a recibirle y lo guiaron a una casa grande. Entonces Mamun presentó oficialmente el califato al Imam y le pidió aceptar esta petición y dijo: "Oh, hijo del Mensajero de Dios, he reconocido tu superioridad y he entendido tu conocimiento, ascetismo, piedad y adoración, y veo que te mereces el califato más que yo”.

Pero el Imam era completamente consciente de la intención de Mamun. Él fue una persona que no dejaba ningún esfuerzo para lograr sus objetivos políticos, y había matado a su hermano para alcanzar el califato y destruyó Bagdad. Quizás su intención era examinar al Imam o demostrar cual sería la reacción del Imam ante los demás, como una persona con laicismo. O tal vez quería matarlo después de aceptar el califato y representarse a sí mismo como mandatario, entre tanto, su padre le había informado que Mamun lo mataría.

Aquí el Imam dio una respuesta decisiva a Mamun, lo que lo enfureció, porque el Imam señaló puntos ilustrativos en sus palabras. Él dijo: "Si este califato te pertenece, no está permitido que te despojes de ello y ceder la prenda, que Dios te ha dado, a otra persona, y si el califato no te pertenece, no está permitido que me lo dieras a mí".

Mamun finalmente amenazó al Imam y dijo: "No tienes más remedio que aceptar esta orden”. Pero el Imam respondió: “Nunca haré esto voluntariamente”.

Cuando Mamun vio la denegación del Imam de aceptar el califato, le ofreció al Imam ser su sucesor, pero él rechazó nuevamente esta oferta. El debate duró dos meses.

Finalmente, Mamun al ver que su plan se estaba revelando, se enojó y le dijo al Imam que “constantemente me estás tratando de una manera que no me gusta, acaso piensas que te estás protegiendo de mi ira. Juro por Dios, que, si no aceptas la sucesión, te obligaré a aceptarlo, y si aún insistes, te cortare el cuello”.

entonces, el Imam (P) le suplicó a Dios diciendo “Oh Dios, me has prohibido matarme a mí mismo con mis propias manos, y me vi obligado a hacerlo. Si no acepto la sucesión, Abd Alah Mamun me matará. Me obligaron a aceptar el mandato, así como José y Daniel que se vieron obligados a aceptar el mandato por el opresor de su tiempo”.

Más tarde, en respuesta a aquellos que protestaban contra él por qué había aceptado esta orden, el Imam les dijo: “Acepté el mandato por la misma razón que mi bisabuelo, Ali, participó en el consejo, en otro lugar advirtió a quienes le decían a él por qué había sido el sucesor de este opresor, que el Profeta José (P) había entrado en el sistema de un rey infiel por la necesidad de la época, a pesar de que era un profeta, y yo acepté involuntariamente el mandato de una persona que solo en palabra es musulmán”.

Por otro lado, la aceptación de esta orden por parte del Imam condujo incluso a un ultimátum para aclarar a todos la mentira de Mamun, y que nadie preguntara más por qué el Imam no aprovechó esta oportunidad para establecer un gobierno justo.

Luego, el Imam estableció las condiciones para esta sucesión, en las cuales primero, mostraba que el Imam no había aceptado esta posición con su consentimiento, y, en segundo lugar, le hicieron no asumir la responsabilidad de las acciones del gobierno. Estas condiciones son las siguientes:

1. No designar a nadie como gobernador en los asuntos estatales

2. No destituir a nadie

3. No violar ninguna tradición

4. Ser un asesor a distancia en los asuntos estatales

Este fue un gran privilegio que el Imam (la Paz sea con él) logró quitarle a Mamun, y así impedir a que exista un desprestigio en distintos asuntos por su presencia en el sistema.

Mamun realizaba una serie de asuntos solo cuando lograba su objetivo que el Imam interviniera en los asuntos, y así Mamun pudiera atribuirle la responsabilidad de algunas cosas, tratando de desprestigiarlo. Aunque el público en general no estaba al tanto de las condiciones del Imam, el Imam demostró esto en su primer sermón. El Imam dijo: “estamos en deuda con ustedes debido a nuestra cercanía al Profeta de Dios, y por eso, ustedes están en deuda con nosotros. Si ejercen nuestro derecho, a nosotros nos corresponde ejercer su derecho”.

Esta fue la única palabra que dijo el Imam después de alabar a Dios. Este breve sermón no fue similar a ningún sermón de alguna persona que había llegado al mandato, ya que, en ello, no se le dio las gracias a Mamun, y no hizo ningún plan para el futuro, y el Imam reconocía su derecho a los demás por su designación por el Profeta, no por su mandato.

Después de eso, Mamun nuevamente le solicitó al Imam que designe a su gente de confianza para gobernar en diferentes lugares, pero el Imam le respondía que cumpliera con la fiabilidad para que él también pudiera cumplir con la fiabilidad.

Aquí, el Imam dijo sarcásticamente a Mamun, sabes que mi muerte está antes de ti. Sin embargo, esta respuesta muestra que el Imam, mientras que está oprimido, habla con Mamun desde una posición de poder. Estipula para él que si se cumple con las condiciones, él también quedaría en el mandato.

Más tarde, cada vez que las personas acudían al Imam para sus asuntos, el Imam decía que no tenía ningún papel en los asuntos.

En el próximo artículo, explicaremos cómo Mamun no logró lo que buscaba, e inevitablemente vio la preservación de su gobierno al matar al Imam Reza (P).

NM/ RFM/ RN

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